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Oysho Jazz You Festival, Museo Reina Sofía, Madrid (11-06-2015)

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Coincidiendo con el Día Internacional del Jazz, la marca de ropa Oysho presentó el pasado 11 de junio el Oysho Jazz You. Un festival que, en palabras de los organizadores, nace con el objetivo de impulsar la música jazz femenina en nuestro país.  El lugar elegido fue el auditorio del Museo Reina Sofía de Madrid, asistencia por rigurosa invitación.

Para esta primera fecha (se anuncian más tanto en Madrid como en Barcelona), las elegidas fueron Becca Stevens, China Moses y Natalie Prass.

Becca Stevens se encargó de abrir la velada acompañada de su banda (la apropiadamente denominada Becca Stevens Band). Lo de Stevens y su banda es una especie de folk pop con giros jazzies. Tocaron temas de su último disco “Perfect Animal” (de inminente publicación en nuestro país), y resultaron agradables a un público que en su inmensa mayoría (debo incluirme) no sabía nada de ellos antes de entrar en el auditorio del museo madrileño. Pese a que se la suele clasificar como vocalista de jazz, la música de esta nativa de Carolina del Norte afincada en Nueva York tiene más de folk de cámara que de otra cosa (al menos lo que pudimos oír esa noche).

Lo de China Moses fue (literalmente) otro cantar. Hija de la cantante de jazz Dee Dee Bridgewater y el director Gilbert Moses, China llegó, vio, y venció.  Dicen que de casta le viene al galgo, y algo de cierto habrá cuando se presencia algo como esto. China Moses tiene las maneras de las grandes damas del blues y el jazz. Elegante, divertida, pícara más que sensual, Moses apenas necesitó unos minutos para meterse al público en el bolsillo. Contó historias, hizo bromas, bailó, nos dijo que era fumadora, y cantó. Cantó como lo hacen las grandes del género, derrochando tablas, saber estar, y una sabiduría que uno intuye no es solo musical. Cada canción una lección de vida, clara y concisa. Jazz, blues, soul, funky. Un huracán encima del escenario acompañada por unos músicos a su altura. Se llevó las mayores ovaciones de la noche y probablemente fue el único motivo real para poner la palabra “jazz” en el nombre del festival.

La conexión de Natalie Prass con el jazz se me antoja más difícil de ver (suponiendo que exista). Su disco debut es una pequeña maravilla de “soul blanco” con algún ramalazo de pop orquestal. Un disco con un sonido espectacular que debe mucho a los arreglos de cuerda y viento, y a la producción de su amigo Matthew E. White. La señorita Prass se presentó acompañada solamente por un guitarrista (bueno, bajista reconvertido a guitarrista para la ocasión según explicaba la propia Natalie), con lo que las canciones (inevitablemente) se convirtieron en algo diferente. Lo cierto es que el comienzo con “Your Fool”  fue impresionante, su voz y la guitarra bastaron para hacer justicia a uno de los mejores temas del disco. Pero no todas las canciones salieron tan bien paradas del tratamiento de dúo. La “magia” volvía a ratos (la envolvente “Christy”, o la emocionante “Violently” sonaron realmente bien), pero otras perdieron mucho encanto despojadas de acompañamiento y arreglos. Volverá en agosto con banda, habrá que esperar hasta entonces para ver como suenan en directo estas canciones siendo más arropadas.

Una noche interesante, y con las voces femeninas como absolutas protagonistas. En cuanto al jazz …… pues eso.

Foto: Alfredo Arias. 

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