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Of Montreal, Joy Eslava, Madrid (30-04-2012)

Autor:  | Google+ | @curtillo

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Un lunes víspera de festivo y con un tiempo loco (tan pronto hacía sol, como caían pelotas de hielo del cielo), era el día idóneo para adentrarse en el carnaval psicodélico de Of Montreal, que triunfaron y salieron por la puerta grande en su primera visita a Madrid. Sí, aunque parezca increíble, la banda de Athens no había pisado la capital en los tres lustros que llevan como grupo. Menos mal que el Primavera Sound y Heart Of Gold han unido sus fuerzas para traerlos de gira a nuestro país


Le tocaba abrir a Kishi Bashi, un telonero que tenía truco, ya que lleva unas cuantas giras siendo músico de apoyo de los propios Of Montreal. Este multi-instrumentista de Seattle, que formó parte de Jupiter One –un grupo de Brooklyn que tuvo algún éxito hace unos años– venía acompañado de otro miembro de Of Montreal a la batería, de su violín, su ukelele, y de un pedal de loops del que dio buena cuenta en algún que otro tema. De hecho, en más de uno se excedió de la cuenta y, por momentos, parecía que soltaba pistas y pistas sin ton ni son. Fueron cuarenta minutos de lo más bipolares en los que pudimos escuchar delicados e intimistas temas en los que se enfrentaba al público con tan solo su voz y su violín –lo comparan con Andrew Bird – y auténticas locuras sin pies ni cabeza que simplemente se basaban en soltar loops de todo lo que tenía a mano, sin ningún tipo de criterio. Curioso para ver en directo, pero no me pondría un disco suyo en casa.

A eso de las nueve, y con un entrada más que decente para una actuación que coincidía con uno de los puentes más jugosos del año, salían Of Montreal con toda su parafernalia al escenario. Los de Athens son ocho músicos, pero sería injusto no mencionar a los dos actores encargados de animar el concierto con sus performances y sus disfraces. Y es que la banda de Kevin Barnes concibe los conciertos como una fiesta llena de color: globos, una buena dosis de psicodelia y una colección de temas para bailar con una sonrisa de oreja a oreja. Todo vale menos el mal rollo –esto va por los que llegaron a las manos en las primeras filas–, y, aunque fueron un poco ratas con la duración (setenta minutos escasos), consiguieron que la gente disfrutara de lo lindo con el concierto.

Conscientes de que Paralytic Stalks, su último trabajo, no ha sido muy bien recibido, la banda de Athens tiró de hits y tan solo dejaron caer cuatro canciones de su último largo. Empezaron con Gelid Ascent y Spiteful Intervention (dos de los mejores temas de Paralytic Staks), pero a partir de aquí se dedicaron a tocar sus canciones más conocidas, y tan solo volvieron al Nuevo disco en dos ocasiones (Dour Porcentage y We Will Commit Wolf Murder), que, sinceramente, ganan bastante en directo. Los cinco temas de Hissing Fauna, Are You Destroyer? y esa maravilla llamada The Party's Crashing Us (con uno de los miembros del grupo infiltrado y bailando con el público) fueron los temas que más movieron a los madrileños, que estaban dispuestos a darlo todo. Además, fueron los que mejor sonaron, sobre todo A Sentence Of Sorts In Kongsvinger y Heimdalsgate Like a Promethean Curse, con la que la gente de las primeras filas se volvió loca.

Tras una hora de hits, disfraces imposibles –especialmente el de las señoras con las tetas gordas–, globos y confetti, se despidieron con Authentic Pyrrhic Remission Part II, un tema demasiado tranquilo para cerrar una fiesta como esta. La cosa no podía quedar así, y tras los dos o tres minutos de descanso de rigor, salieron y nos sorprendieron a todos con un largo medley de temas de su Skeletal Lamping, y un fantástico Gronlandic Edit con el que volvían a dejar claro que Hissing Fauna, Are You Destroyer? es su trabajo más redondo.

Es evidente que, si lo que buscas es diversión y calidad en un concierto, Of Montreal es tu grupo. Solo había que ver las caras de felicidad de la gente a la salida de la Joy Eslava.

Fotos: Pablo Almarcha y Fernando Curto

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