Publicidad

Nueva Vulcano, Moby Dick, Madrid (24-02-2016)

Autor:

EL LADO SALVAJE DE LA MÚSICA

Ser músico hoy en día es una profesión de riesgo, es como el amor que no siempre  es correspondido: porque la mayoría de las veces tienes que combinarlo con otras profesiones para sobrevivir, porque sin pasión y sin romanticismo no vas a ninguna parte. Por eso es digno de alabanzas el nivel de bandas nacionales que exhiben una altísima profesionalidad. Y un saber hacer espléndido. Esas bandas que hacen su sonido, y que causan adicción en sus fans. Nueva Vulcano representa todo esto con un valor singular. Es una de las mejores bandas nacionales. Que se mueve en ese terreno del hardcore melódico, con orgullo y satisfacción.

La excusa para esta gira de diez fechas era la publicación del 7 pulgadas “Nombres y Apellidos EP” (Bcore, 2016), con dos temas nuevos “Mike Woodward” y “El despertador“. En Madrid arrancaban la segunda fase de la gira, que coincidía con el arranque de los festejos del 24 aniversario de la sala Moby Dick.

El periodista barcelonés Nando Cruz narraba los pormenores de la logística de las giras de una banda de las bandas más queridas y de referencia en su género (hardcore melódico, punk pop… y los compara con Superchunk y Jawbreaker, no sé yo si ellos estarán muy de acuerdo), pero que circula en esa segunda línea de playa, con gloria minoritaria pero con unos planteamientos musicales de categoría.

Y su puesta en directo es de órdago a la grande ¡Que pegada! ¡Qué manera de sudar y de darlo todo! El trío formado por Artur Estrada (guitarra, voz), Wences Aparicio (bajo y coros) y Albert Guàrdia (batería). Artur además es un frontman con pose, muy creíble su manera de moverse con sus solos y cuando ejecuta con rabia esos riffs contagiosos.

La estética muy propia de las bandas de hardcore, camisetas, zapatillas en la onda Vans: y con mucho orgullo. Artur lucía una camiseta de Heather, Albert una de Shudder to Think. Toda una declaración de principios.

Empezaron con la calma inicial de “Solamente un fuego”. Seguida de la tralla de “Mogollón”, y “Todo por el bien común” canciones ambas incluida del single de ésta última. Nueva Vulcano son puro nervio. Pura fascinación por el ritmo y por las guitarras melódicas pero cargadas de energía. Con unas letras con luminosidad a pesar del desencanto inherente.

Una de las primeras avalanchas vino con “Te debo un baile”, uno de sus clásicos (versionado por The New Raemon) y como un rugido hizo que muchos empezasen a bailar pogo en las primeras filas. Tocaron “Novelería” (Bcore, 2015), su cuarto disco, casi al completo. Un discazo redondo. De esos que se instalan en tu ritmo y en tu cabeza. Y el público entregado coreando las canciones. De “Los peces de colores” (Bcore, 2009)  cayeron dos pepinazos en los bises, además de la antes mencionada “Te debo un baile”, “Dulce y ácida” y “La Ley de Costas”. Tres bises en los que arrollaron. Y luego dos temas más, dos clásicos (no recuerdo si fueron “El beneificio de la duda” y “Las cosas y las casas”: canela fina, mandanga de la buena) como colofón total. El público feliz y ellos encantados. Un trío bien conectado, que se lo pasa en grande en directo, con esa batería robusta y peligrosamente rítmica, unas líneas de bajo contagiantes y unos riffs que son puro arrebato y energía a raudales, combinadas con grandes melodías. Nueva Vulcano son imprescindibles. Un revulsivo para tu vida, que te quita de un plumazo cualquier la tontería.

Mención especial para el telonero Isasa. Su Split Tape compartida con Carnisaur merece mucho la pena. Aunque no cuadraba muy bien con la explosión posterior esa calma atmosférica, instrumental, de americana ligera.

_MG_0074

Fotos: Alejandro del Estal

To Top