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Neko Case, Sala But, Madrid (16-12-2013)

Autor:  | Google+ | @curtillo

La primera cita de Neko Case con el público madrileño fue todo un éxito: la cantante norteamericana y su banda disfrutaron de su concierto y se fueron muy contentos de la respuesta de los madrileños. La banda, extraordinaria, se merece una mención aparte. Le hace la vida muy fácil a Case cuando está encima de un escenario: su eficacia a la hora de interpretar las composiciones de Neko Case y la buena compenetración que tienen con ella (se gastan bromas y cuentan historias), hacen que el concierto se convierta en una velada muy amena. De hecho, no hace falta ser aficionado a este tipo de música tan americana para salir satisfecho de uno de sus shows. Antes de su actuación, salió al escenario Joana Serrat, la cantautora catalana que se mueve (muy bien) por el folk americano y el pop y que dejó muy buen sabor de boca.

Neko Case abrió su concierto con la muy tranquila Where Did I Leave That Fire, una de las composiciones más particulares de “The Worse Things Get, The Harder I Fight, The Harder I Fight, The More I Love You”, su último trabajo. Pero enseguida se lanzó a por uno de sus temas más exitosos y, sin darnos apenas tiempo, atacó una grandiosa This Tornado Loves You. En estas dos primeras canciones ya pudimos comprobar lo buena que era la banda –especialmente Kelly Hogan, que, además de corista, hizo de maestra de ceremonias– y lo bien que suena la voz de Neko Case, cómo la moldea y cómo la utiliza a su antojo. El gran protagonista de la noche fue su último disco, del que casi cayeron una docena de canciones. De este trabajo destacaron la muy sixties Local Girl (le dio un toque soul a la velada) o City Swans, donde se puso un poco más rockera que de costumbre. Pero sin duda alguna, el tema más celebrado fue Man, el que probablemente sea el mejor corte de este último trabajo. Aquí sí que se desmelenó del todo y nos dejó una gran canción guitarrera con la que se despidieron hasta el bis. Pero no vayamos tan rápido, ya que antes de esto también tuvimos algunos grandes momentos.

Evidentemente, el repertorio también se nutrió de alguno de sus clásicos más antiguos. Levantó grandes ovaciones con temas como Red Tide y su toque fronterizo, y en una preciosa Hold On, Hold On. Un servidor se queda con The Pharaohs, ese tema que compuso a pachas con The Sadies, y que aquí sonó a gloria.

Para el bis tenían preparadas cuatro canciones, pero decidieron dejarnos una extra por todas las buenas sensaciones de la noche. Fue todo un detalle, ya que era el último concierto de la gira, y el cansancio ya empezaba a hacer mella. Además, dos de esas canciones fueron I Wish I Was the Moon y Maybe Sparrow, que son de las más bonitas de su carrera. Para cerrar el concierto volvieron a su último trabajo, y nos dejaron una intensa Ragtime. Con ella se despidieron de nosotros, nos felicitaron la Navidad y nos citaron para el próximo verano, porque, al parecer, volverán por aquí. Fue una noche mágica.

Fotos: Adolfo Añino

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