Publicidad

Neil Halstead vs. The Velvet Underground & Nico, Sala Shoko, Madrid (18-03-2014)

Autor:  | Google+ | @curtillo

Hay que tener agallas para subirse a un escenario y hacer completo el primer disco de The Velvet Underground. El álbum del plátano es uno de los mejores discos de la historia, uno de esos trabajos que han definido un sonido e influido a muchas de las bandas que hoy en día veneramos. Muy pocas personas pueden dar otra personalidad a esas canciones y salir airosos de tan dura faena. Neil Halstead lo consiguió, en gran parte, en su cita madrileña de la gira de conciertos We Used To Be Party, a la que asistieron unos doscientos seguidores de este clásico de la música y de la suya propia, como se pudo comprobar en los bises.

El que fuera líder de Slowdive y Mojave 3 es una de las personas más indicadas para homenajear este disco encima de un escenario. Los delicados cortes shoegaze y dream-pop de su primera banda le deben mucho a estos once temas, y casi se podría decir que sin ellos muchas de sus canciones no existirían. Además, le acompaña una banda estupenda.

No me gusta criticar a los teloneros cuando voy a un concierto, ya que entiendo que es una oportunidad que hay que dar a grupos y artistas que están empezando. Lo que no entiendo es que pongan a una artista que tiene muy poco que ver con la propuesta principal de la noche. Vale que Keiza forme parte de la banda de Neil Halstead (así matan dos pájaros de un tiro), pero su rollo folk con guitarra acústica resulta bastante aburrido. Muchos de los asistentes al concierto de ayer la recordarán como la cantante que hizo una versión ñoña del ‘Walk On The Walk Side’ de Lou Reed (se le agradece el homenaje, pero no).

Halstead optó por hacer el disco como si fuera algo suyo, y durante el concierto se pudieron ver sus dos facetas más características: la folk y la ruidosa. Empezó haciendo una ‘Sunday Morning’ muy folkie y un poco más acelerada que la original, que nos dejó un poco fríos. Y es que los temas más delicados no fueron lo mejor del concierto. Los tocaron bien, pero, en algunos casos, no llegaron a recrear esa sensación de paz que dan canciones como ‘Femme Fatal’ o ‘I’ll Be Your Mirror’ (faltaba una Nico por allí). Otra cosa fue cuando se metieron en los temas más duros y ásperos, esos de los que han mamado todos los grupos de noise de los últimos 35 años. Ahí dieron en el clavo llevando el ‘I’m Waiting For The Man’ al noise-pop (para mi gusto, la mejor de toda la noche), descargando tormentas de electricidad en una increíble ‘Heroin’ (la canción más aplaudida de todo el concierto), o dando un toque más pop a ‘There She Goes Again’. También acertó en no hacer de ‘Venus In Furs’ un derroche de psicodelia y en reducir ‘European Song’ a la mitad, olvidándose de la segunda parte tan ruidosa (aunque es hizo que el final se quedara un poco a medias, un tanto deslucido).

La gente sabía que el concierto no se acababa con los últimos acordes de ‘European Song’. Neil Halstead va sobrado de grandes canciones, y decidió regalarnos seis. Interpretó las canciones de su carrera en solitario y de Mojave 3 el solo encima del escenario, bajo la atenta mirada de su banda, que disfrutaba del espectáculo desde el piso de arriba. Un regalo para sus fans y una buena forma de cerrar una estupenda noche.

Fotos: Adolfo Añino

To Top