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Mis vivencias en el Sziget 2013

Autor: | @criscsuper

Hace ya semanas que volvimos de Budapest de disfrutar de un festival tan singular como sorprendente, y es que el Sziget, para quienes hemos podido disfrutar a lo largo de los años de muchos festivales de distinto pelaje, es de esos festivales que aún a estas alturas consigue sorprender. Y así me dispongo a contar cómo fueron las sensaciones allí vividas. Sí, ha pasado unas semanas, pero así es posible que tras la euforia que te recorre el cuerpo según vuelves de un evento así, recordarlo un tiempo después hace que puedas comprobar que sí, la euforia ha pasado, sobre todo porque tras esa semana han habido más eventos en tu vida, pero eso no hace que las buenas sensaciones que me dejaron y ese sentimiento de haber vivido algo grande siga ahí, y que es algo que ha dejado impronta.

Algo que llama la atención en un evento como este es que el Sziget es más que un festival, casi tanto más que al final la música podría quedar en un segundo plano. Y es que a lo largo de una semana la denominada City of Freedom se convierte en una ciudad con sus espacios para dormir, comer, ocio y disfrute varios. Este concepto de Ciudad de Libertad se venía acuñando desde hace años en el Festival, pero no ha sido hasta este año cuando se ha establecido como concepto básico del Sziget. Y es que en esta ciudad sus ciudadanos, o Szitizens, como se les denomina en realidad, duermen en tiendas de campaña que no tienen que estar situadas obligatoriamente en una zona de acampada, que por norma en otros festivales multitudinarios están o alejadas de lo que es el meollo del festival o incluso totalmente en el exterior del festival. Pero en este no, en este se puede acampar casi donde quieras, o donde puedas, encontrándote tiendas muy cercanas al escenario principal. A este respecto, otra cosa que llamaba la atención eran esos pequeños guetos de zonas de acampada para italianos o franceses, acotadas y con su zona de wifi, puesto de comida, consigna.. y todo pagando un poco más del precio de la entrada con camping. Y es que esta pequeña ciudad en mitad del Danubio se caracteriza también por congregar a gente de tantas nacionalidades que al final, la cantidad de idiomas que se pueden escuchar allí es amplísima.

Dentro de la Isla, además de los espacios de descanso, comida, aseo que como digo te puedes encontrar por casi todas partes, están situados hasta 16 escenarios, muchos de ellos de temática concreta; música de los gitanos, música húngara, Irlandesa.. incluso entre esos escenarios te puedes encontrarte hasta una carpa de circo que contó con un buen puñado de actuaciones de lo más impresionantes, como la del grupo húngaro “Recirquel-Cirkusz az Éjszakában”, colectivo que se creó a partir del Sziget del año anterior y que consiguió sorprendernos a todos. Además de todos esos escenarios que podías irte encontrando por toda la isla, te podías topar con músicos callejeros, teatro de calle, djs en distintas zonas. Y a esto sumábamos un espacio dedicado al cubo Rubik, objeto con el que todos hemos trasteado en algún momento y que seguro pocos saben que se creó en Hungría; también existía un muro denominado “Before I die” camino del escenario de “Músicas del Mundo” y en el que la gente expresaba sus deseos para antes de morir. O no, se expresaba y punto. Por supuesto había exposiciones en distintas zonas, encontrándote incluso un R2D2 de Star Wars a tamaño natural, pero eso sí, oxidado o los caminos que recorrían el recinto, que de por sí llamaban la atención con su iluminación de lo más variopinta.Y por supuesto como todo gran festival que se precie contaba con su propia noria, laSziget Eye La isla incluso tenía su zona de playa para que quien quisiera tomarse un bañito y así refrescarse, algo que durante esa semana hubiera venido de maravilla, ya que por lo que comentaban quienes viven allí o conocen bien la ciudad, lo normal es que hubiera habido temperaturas de unos 25-30º, noches frescas e incluso algunas lluvias, pero eso no sucedió finalmente, alcanzando esa semana temperaturas tan altas que a ciertas horas se hacía insoportable. A ese tremendo calor que hizo se le podía sumar la invasión de mosquitos a la que nos veíamos sujetos según iba cayendo el sol, y es que parece ser que unas semanas antes la isla fue inundada por el Danubio y como recuerdo dejaron una plaga de mosquitos muy molestos (fuente: www.elpais.com).

Estos pequeños detalles, quizá deslucieron un poco lo que fue el transcurso del festival, sobre todo porque los grandes conciertos acababan a horas más tempranas de lo que acostumbramos en otros festivales, antes de las 00h, por lo que los escenarios principales comenzaban a funcionar a las 4 de la tarde, cuando el calor más apretaba, si es que en algún momento dejaba de hacerlo. Ya los dos últimos días dieron un poco de tregua haciendo más fácil la estancia en la isla.

Y qué decir del público asistente? Gente venida de todos los puntos de Europa, nada de moderneces ni postureo, todo muy natural, sin estar pensando en que se me corre el rímel o qué pantalones llevar con estas playeras; de hecho era muy normal ver a gente disfrazada. Siempre hay excepciones, por supuesto, pero pasaban desapercibidas y es que no hay que olvidar que la gran mayoría de la gente vive y duerme durante una semana en la isla, con los perjuicios que eso lleva, aunque la organización intenta hacer la estancia durante esos 7 días lo más llevadera posible. Provenientes de España se calculó que habría unas 1000 personas, muchos de los cuales podías encontrártelos en los conciertos de los grupos españoles que allí tocaron.

Mención especial es cómo el Festival trata a los medios. De maravilla es en resumidas cuentas la palabra que podría definir el trato a la prensa. Barbacoa de bienvenida, acceso a la zona VIP (felicidades por esa zona y por la comida y camareros de allí), rueda de prensa con responsables del festival y representantes del ayuntamiento, tour guiado para que conociéramos cada recoveco de la isla (confieso que me lo salté pero por un concierto), y sobre todo mención especial a Sziget España que se ocupó y se preocupó porque los representantes de los medios españoles estuviéramos bien a gusto, algo que en definitiva consiguieron.

En resumen, el Sziget es una excusa perfecta para salirse de la norma de los festivales a los que podemos estar acostumbrados por lo dicho, porque es más que un festival de música, porque es una semana de música, teatro, djs, espectáculo, gente y fiesta. Es un sitio que hasta que no vas no puedes comprobar lo que es y todo lo que te puedan contar.

Respecto a la música que allí pudimos disfrutar, decir que al final casi eso es lo de menos, teniendo en cuenta todos los rincones en los que te puedes perder, todas las opciones para disfrutar, llámese teatro de calle, djs, circo, exposiciones.. pero sí, vi conciertos y algunos de lo más interesantes. No dejaba de ser un festival con grupos nuevos y emergentes, como Tame Impala, o grupos ya entrados en años que vas a ver con la curiosidad de si se van a dedicar a tocar su último disco el cual sabes casi a ciencia cierta que no va a estar ni de cerca a la altura de sus predecesores. A veces esos discos son tan nuevos que ni siquiera han salido, pero ahí están presentándolo en un festival. Pero por suerte todavía los hay que aprovechan un festival para, además de presentar esos nuevos temas, tocar viejos temas para mayor deleite del público en general. En este último grupo podemos meter a EditorsFranz FerdinandMika o The Fratellis, estos incluidos en el cartel en el último momento. Estas bandas dedicaron la mayor parte de su tiempo a recordar por qué están donde están, por unos primeros discos que resultaban ser tan buenos que casi se les ha perdonado lo que han ido haciendo después, aunque no llegaran a estar a la altura de las expectativas de la mayoría. Editors con el histriónico Tom Smith al frente nos hizo disfrutar no sólo de su “The Weigh of your Love” publicado en mayo de este año, si no que nos hizo disfrutar, y mucho, con temas como “The Racing Rats” o “An End Has a Start” entre otros muchos. Franz Ferdinand hicieron más o menos lo mismo, unos cuantos temas de su disco, que aún no estaba en la calle, con temas que indiscutiblemente se han quedado en la memoria colectiva como “Michael”. “The Dark of Matinée” y sobre todo “Take me out”. Mika por su parte comenzó su concierto con sus hits más recordados y memorables como “Relax” o “Grace Kelly”.The Fratellis podría considerarse casi como una banda One Hit Wonder, por lo que su concierto no destacó entre los demás.

Blur, uno de los cabezas de cartel dieron una lección de cómo hacer un concierto de hits, brindándonos con quizá uno de los mejores conciertos del festival, plagado de grandes éxitos, y desgranando todos esos éxitos desde el primer tema “Girls and Boys” hasta el último, “Song #2”.

Otros veteranos que se subieron a los escenarios del Sziget a lo largo de la semana fueron Bad ReligionFlogging Molly o Skunk Anansie, cuya cabeza visible, Skin, es que es el perfecto ejemplo de no parar sobre el escenario y ya no sólo eso, no hay que olvidar que es poseedora de una voz que impresiona por completo.  Nick Cave se encargó de cerrar el escenario principal el miércoles, con un concierto casi casi perfecto de sonido y de setlist. Casi perfecto porque Nick Cave y sus Bad Seeds siempre saben a poco. Elegantes sobre el escenario y con una ejecución casi perfecta no dejó indiferente a los que estábamos allí y haciéndonos disfrutar con temas nuevos de su último disco “Push the Sky Away” y temas de su dilatada carrera como “Into my Arms” o “Tupelo” y con un Nick Cave convirtiéndose por momentos en ídolo de masas que no paraba de situarse sobre la valla de las primeras filas para mayor deleite de los que ahí estaban.

Regina Spektor comenzó la jornada del jueves sobre el escenario principal, la cual dio un concierto quizá un poco aburrido para esa hora, aunque tuvo con sus momentos como el simple hecho de verla cantar al piano de cola o cuando tocó la reconocida “Us”. Enter Shikari o !!! fueron otros que inauguraron jornada, el sábado, en el Main Stage, con los inconvenientes que eso suponían sobre todo el calor. Los segundos tienen a su favor a Nic Offer, su cantante, el cual mantuvo el tipo, y no sólo eso, si no que no paró en toda su actuación, aunque es posible que las 4 de la tarde y bajo un sol de justicia no sea el escenario perfecto para echarse unos bailes al son de la música de los americanos, y lo mismo les pasó a los británicos Enter  Shikari, que energía tuvieron sin lugar a dudas, y su cantante tampoco paró de moverse, pero el resto teníamos limitaciones.  Tame Impala fueron uno de los pocos grupos que no estuvieron a la altura de las circunstancias, posiblemente gracias a que el sonido dentro de la carpa A38 Stage no fue el más adecuado, sonando demasiado empastados.

El escenario de Músicas del Mundo (OTP Bank Worl Music Party Main Stage) fue también uno de los más concurridos con apuestas como el argelino Rachid Taha o Calexico. El primero es sin duda un personaje donde los haya y el cual cuenta con una banda detrás de lo más sorprendente. Los segundos se llevaron a Jairo de Depedro como parte de su amplia banda.

También pudimos deleitarnos con otros estilos como el rap de Dizzee Rascal, que nos maravilló con su espectáculo o con Skip & Die, con una frontwoman, la sudaficana Cata Pirata que resulta ser todo un espectáculo sobre el escenario

Por último mención especial a los grupos españoles que tocaban en el festival. Con mucha pena me perdí a Dinero, pero no a La Pegatina y a Ska-P. Sí, losSka-P de “Lega-lega-lización” de hace ya unos años, y es que parece que los madrileños tienen un gran éxito en Hungría desde hace años, pero no dejaba de ser algo sorprendente que tocaran en el Main Stage  y a las 7 y media de la tarde, no a primera hora como podría ser casi lo normal. Era curioso escuchar a gente de otros países balbucear las canciones en castellano del grupo. Tal y como pasó con La Pegatina, el concierto de Ska-P supuso un punto de encuentro para muchos de los españoles asistentes  al festival. Y respecto a La Pegatina decir que puede que la gran mayoría de los españoles que nos escontrábamos allí no seamos de los que vayamos a verlos porque sí, pero bien es cierto que lo suyo sea hacer patria y juntarse con más españoles y así apoyar a los tuyos. Pero no sólo había público español, si no que la gran mayoría eran de otras nacionalidades, los cuales no se limitaban a mirar con curiosidad La Pegatina, si no que bailaron y botaron como el que más, señal de que los catalanes lo estaban haciendo muy bien.

EL fin de fiesta corrió a cargo de David Gueta, pero eso nos lo perdimos para disfrutar de otras opciones.

Fotos: Cristina Casado

 

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