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Mika, Palau Sant Jordi, Barcelona (18-09-2007)

Con un artista como Mika, parecería inevitable recurrir al tópico “lo amas o lo odias”. Su falsete imposible, su piano saltarín, sus guiños infantiles y su dance-pop happy y bailable pueden restarle la atención del sector melómano más serio y sesudo.


Sin embargo a base de desparpajo y hits infalibles, su ascenso al estrellato ha sido meteórico en UK, y a juzgar por las más de 6.000 personas (con aparente mayoría de público femenino, por cierto) que se congregaron en el Palau Sant Jordi para su primera actuación en Barcelona, tampoco le va mal por aquí.

Se le ha comparado, muy lógicamente, con Freddie Mercury, con quién comparte potencia vocal, querencia por el piano, extravagancia y hasta residencia británica de origen exótico (del Líbano uno, de Zanzíbar el otro), aunque musicalmente está aún más cerca de Bee-Gees, Elton John o, sobre todo, Scissor Sisters y en escena demostró que sí tiene algo de cada uno de ellos. Arrancó con fuerza a base de la clubdisneyna “Lollipop” y un “Relax, take it easy” mucho mas dance que en el cd que levantó a todos de sus asientos. Y si bien Mika no iguala ni la voz ni el carisma arrollador que desplegaba Freddie en directo, ni puede competir en histeria y energía con Jake Shields y Ana Matronic, sí supo animar magníficamente el concierto, arropado por una banda que sonó con una perfección insultante, un juego de luces fabuloso y un auténtico show de stadium-rock con todas las de ley (no faltó nada: muñecos hinchables, diluvios de confetti, marionetas gigantes, mareas de globos de colores…). Al igual que Scissor Sisters, flaquea en las lentas, pero en cuanto el ritmo de “Big girl (you are beautiful)” y similares invitaba a petardear, lo mejor que se podía hacer es unirse a la fiesta colectiva y menear el culo. Para el final se guardó lógicamente la exuberante “Love today”, que quizá hubiera podido ser más explosiva, y un “Grace Kelly” que, aquí sí, logró que el Palau se pusiera patas arriba.

En el bis, después de un divertido interludio de sombras chinescas, la banda, disfrazados ahora de animalitos de peluche, repitió el inicio del concierto sin ningún complejo (como para tenerlos cuando pareces la versión gigante del conejito de Duracell), finalizando con una segunda interpretación de “Relax, take it easy”, aún más potente, que causó auténticos delirios entre el vociferante público.

“Y ahora empezamos otra vez el concierto” bromeó en un muy correcto español Mika, cuando repitió canciones en el bis. Y la verdad es que viendo lo emocionados que salieron la mayoría, hubiera vuelto a triunfar.

Fotos: Nati Cabezas


Mika

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