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Mequetrefe + Blacanova, Sidecar, Barcelona (8-06-2013)

Autor: | @Bloodbuzzedtwit

¡Más música con El Genio Equivocado! La última de sus fiestas reunió en Barcelona a dos de sus grupos más singulares, Mequetrefe y Blacanova (más las sesiones de Pin&Pon djs y Nacho Ruiz tras las actuaciones), el pasado sábado 8 de junio en la emblemática sala Sidecar. Ahora bien, habría que preguntarles a los “genios” del Genio Equivocado -perdón por el fácil juego de palabras- que entienden ellos por “fiesta”. Porque Mequetrefe y Blacanova son dos tremendas bandas, pero joviales o festivas… va a ser que no.

Bromas aparte, la noche sirvió para demostrar que el roster del sello es uno de los más estimulantes y abiertos de los que existen en nuestro país. La música de ambos grupos reunidos en la ciudad condal el pasado fin de semana así lo certifican.

Procedentes de Santiago de Compostela, Mequetrefe -reducido de quinteto a cuarteto en el Sidecar– fueron los encargados de “abrir fuego”. Y decimos bien, porque a intensidad y ruido bien entendido no es fácil ganarles. Un muro de sonido aparentemente infranqueable que recuerda poderosamente a My Bloody Valentine, pero por cuyas grietas cabe una coctelera sónica que parece infinita. Rock y shoegaze aturdidor, pasajes psicodélicos, zumbidos electrónicos y coqueteos dub. Temas retorcidos que se retuercen y evisceran -ese amenazador Kill All the Indies-. Lástima que el sonido en la sala no fuera todo lo brillante que su propuesta merece -algún parón incluido debido a ello- y que las voces siempre quieran esconderse entre feedbacks, atmósferas y efectos robóticos. Da miedo pensar el potencial que Mequetrefe tienen.

Tras los gallegos le tocó el turno a Blacanova, veterana banda de Sevilla responsable de un discurso musical único e intransferible. Riánse ustedes de bandas “deprimentes” como Sparklehorse o Codeine. Adéntrense en el mundo desolador de Blacanova y sus letras, cual aterrador espejo valleinclanesco, deformando grotescamente la realidad. Pero a diferencia de los mencionados -y seminales- grupos, las canciones del sexteto andaluz -que pequeño parece el escenario del Sidecar ante formaciones como la suya- beben de muy diversos estilos. Siempre adaptándolos a su universo oscuro.

Al igual que con Mequetrefe, fue una pena que el sonido no acompañase todo lo que sería deseable, especialmente en lo que se se refiere a los juegos vocales chico-chica o los inapreciables instrumentos “especiales”, como el xilófono o la melódica dando la sensación de que solo prevalecía el shoegaze ruidista de ecos noventeros más densos y lentos, esperando a explotar, sin poder ofrecernos su más que notable faceta dream pop, más melódica, así como los múltiples matices de un grupo en el que cada canción parece ser la última.

En definitiva, dos intensas y personalísimas bandas se reunieron el sábado en Barcelona. Con semejantes formaciones, solo podía resultar una noche no demasiado festiva -más bien oscura-, pero repleta de calidad musical e intensidad.

 

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