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Matthew E. White, Teatro Lara, Madrid (09-04-2014)

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_En el peor de los casos puedo hacer un dibujo de ti.

_Podríais fotografiar mi cuerpo y luego dibujar la cara.

_Eso estaría bien, sería……diferente.

Esta “conversación” entre un servidor y Matthew E. White tenía lugar entre las butacas de un (aún) vacío teatro Lara de Madrid, mientras el personal del teatro desmontaba el escenario de la obra que se acababa de representar hace unos momentos, y Adolfo (Añino, responsable de las fotos que acompañan este texto) se peleaba con el flash de su cámara que parecía no querer funcionar.
Matthew espera pacientemente a que la cámara decida funcionar correctamente, atendiéndonos con una mezcla de afabilidad y algo de desgana y cansancio (no reprime un par de bostezos).
Le damos las gracias y le dejamos que vuelva a los camerinos.

El concierto se anunció como acústico, pero para ese día en Madrid, y el siguiente en Barcelona, White tocaba con banda: bajista, batería, guitarrista (que se turnaba la eléctrica con una steel guitar) y él mismo a la voz y guitarra.

Vino a presentar “Big Inner” su primer y de momento único disco (al menos en solitario, White ha sido parte de otras formaciones), que desde que se publicó en 2012 ha cosechado muchas alabanzas por parte de la crítica especializada.
Despojada de los arreglos de viento, los coros femeninos, y la cuidada producción, su música se torna en un country-rock muy deudor de los sonidos de finales de los 60 y principios de los 70, dejando muy leve rastro del sonido esencialmente soul y gospel de sus grabaciones.

Tocaron versiones de “Are You Ready For The Country?” de Neil Young y “Sail Away” de Randy Newman (al que fue a buscar a su casa para entregarle unos cds con su música, “me dijeron que no estaba en casa, y aunque le dejé mis datos nunca me contestó” nos contaba). Toda una declaración de principios (y de influencias).

_¿Hay alguien de Virginia?

_Yo soy de Virginia.

_Oh, ¿Eres el tío de Facebook? Perdona por no haberte contestado. Creo que debería seguir tocando.

Y lo hizo. Tocó “The Valley”, dedicado a su Virginia natal.
Explicó que escribió la emotiva “Gone Away” la misma noche en que un familiar suyo de corta edad murió en un accidente de coche.
Y terminó el concierto con “Big Love” (que igual que la mayoría de los temas acabó en “jam” con la banda), no sin antes advertirnos que no habría bis: “Me encantaría volver a salir y tocar más para vosotros, pero no me sé más canciones”.

Con esta formación más “rockera” se perdieron muchos de los matices que pueden apreciarse en el disco, pero supieron suplirlo con intensidad y ganas.
Los de Virginia (el resto del grupo también provenía del mismo sitio, de una gran comunidad de músicos según contó Matthew) se retiraron del escenario entre aplausos.

Teniendo en cuenta la cantidad de cabezas que se movían de arriba abajo al ritmo de la música durante la actuación, y las ovaciones que el público presente dedicó al grupo al final de cada tema, yo diría que aunque no fue muy soul fue bueno para el alma.

Fotos: Adolfo Añino

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