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Marah, Sala El Sol, Madrid (12-10-2016)

Autor: | @adolf_ito

Aunque sabía de la existencia de Marah, reconozco que tenía muy pocas referencias del grupo. La llamada de un amigo preguntándome si me apetecía acompañarlo a verlos, hizo que me pusiera manos a la obra y escuchara muchos de sus discos. En pocas horas le devolví la llamada para confirmarle mi asistencia al concierto (que Nick Hornby hablara maravillas de ellos también me ayudó a decidirme).

Los hermanos Bielanko, Dave y Serge, son los miembros fijos de esta banda con origen en Filadelfia y Pensilvania. Tienen un sonido clásico de rock y americana que les acerca a Bruce Springsteen (colaboró en Float Away With The Friday Night Ghosts) o en ocasiones a Steve Earle (grabaron uno de sus álbumes en su antiguo sello), y desde 1993 han publicado una decena de discos, la mayoría de ellos muy buenos. Quizá los continuos cambios de formación y las peleas internas hicieron que no consiguieran el éxito que se merecían. En 2015 decidieron volver a los escenarios en una gira de reunión, y el pasado miércoles en Madrid demostraron lo grandes que son.

A las once de la noche (esos horarios de la sala El Sol que destrozan a los que tenemos que madrugar al día siguiente) salían al escenario los hermanos Bielanko, acompañados de Adam Garbinski (guitarra), Dave Petersen (batería) y Mike “Slo-mo” Brenner (lap-steel). Desde la primera nota, la sala, casi llena, se convirtió en una fiesta. El ambiente era fantástico, pero, además, ellos lo dieron todo sobre el escenario, estuvieron divertidos y sonaron estupendamente.

Aunque pudimos escuchar temas de casi todos sus discos en las dos horas largas que duró el concierto, Kids in Philly, del que celebraron el 15 aniversario el pasado año, se llevó la palma. De él tocaron Barstool Boys, It’s Only Money, Tyrone, Point Breeze, Round Eye Blues, The Catfisherman y Christian St., pero también nos obsequiaron con Angels Of Destruction, Santos De Madera, Wilderness, East, o Freedom Park. Serge bajó de escenario para tocar la armónica entre el público y contar alguna anécdota, y a mitad de show hicieron dos temas en acústico, uno subidos a la barra de la entrada de la sala y el otro en la barra del fondo. La anécdota de la noche fue cuando Dave encendió un cigarrilo y le avisaron inmediatamente de que tenía que apagarlo (se lo tomó de muy buen humor, quizá porque al menos rodaron cervezas toda la noche).

El concierto de Marah en la sala El Sol es de los mejores que he visto este año. Estuvo tan bien que no pude evitar comprarme el vinilo de Kids in Philly antes de salir de la sala. Si no los conocéis, no sé a qué estáis esperando.

Fotos: Adolfo Añino

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