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The Magic Numbers, Sala Shoko, Madrid (08-11-2014)

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Madrid fue la última de las doce fechas de la gira europea de los británicos The Magic Numbers. Y es que esos finales de gira demuestran el estado de una banda ya rodada en la carretera. El cuarteto formado por dos parejas de hermanos, Romeo y Michele Stodart (él voz principal y guitarra; ella bajo, coros), Angela y Sean Gannon (ella teclista, percusiones y voces; él batería), confirmó su buen estado sobre las tablas. Y demostraron con creces varias de sus virtudes: solidez sonora, cercanía, deliciosas melodías vocales con coros incluidos y melodías sonoras con pegada, y sin la necesidad de imposturas como parafernalias escénicas o indumentaria moderna.

El inicio de su concierto se ciñó a su último trabajo discográfico, ‘Alias’ (2014), que sin ser un disco redondo contiene piezas de gran acabado que interpretaron en Madrid: la leve cadencia y el aire sombrío de “You k(no)w”, la energía rock de “Shot in the dark”, el punto pop y gozoso de “Roy Orbison” con esos preciosos arreglos, la épica de “Out on the streets”, el pop con ritmo funk de “E.N.D”. Este último disco les recupera como banda a seguir teniendo en cuenta. No tardaron mucho en atacar con “Forever lost”, una de sus mejores canciones, de su disco de debut de 2005, empezando ‘a capella’ y ‘crescendo’. Una banda que vislumbra pasión por la música, así rematan varios de sus temas con clásicos como ‘People Get Ready’ (Curtis Mayfield) o “Go on your own way” (Fleetwood Mac). Maravilloso dúo femenino con “Black Roses”, o la pieza que tocó en acústico Angela Gannon de su disco en solitario. Recuperaron de discos anteriores “The Pulse”, la maravillosa “Take a chance”, uno de sus pelotazos, o “I see you, you see me” En la recta final cayó otro clásico como “Love me like you”. The Magic Numbers es una banda con grandes canciones y eso es ya es más que suficiente. Si bien les falta ese punto redondo y de continuidad en sus discos, un tanto irregulares. Pero su punto fuerte es un saber musical (qué voces y coros, que melodías más pegadizas) bien forjado con los años y aderezado con  humildad y saber hacer. En directo defienden a la perfección su fórmula.

Y en esos bises finales con los teloneros como vocalistas extra (el dúo Goldheart Assembly, que según mi amigo José Luis Masmano: “molaron, muy en la onda Kings of Convenience) homenajeando a Neil Young, a quién telonearon este verano con sus Crazy Horses, del que tocaron su maravillosa “Harvest Moon”, que quedó ideal con el reflejo de la bola de discoteca como una luna llena recorriendo el techo de la sala y el fondo del escenario. Y el colofón final con la animada “Mornings Eleven”, sirvió de baile final para un concierto con garra y brío de una banda auténtica.

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