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Love is Back: 3 horas de amor y música

Autor:

LouiseJoanneSansom

Mientras veo como el Apolo va tomando ésa bonita apariencia de los sold-outs, no puedo dejar de pensar que somos una generación maravillosa. Una generación que, pese a los tiempos en los que nos toca vivir, somos capaces de grandes cosas. Una generación formada, profesional, curiosa y llena de talento y creatividad. Una generación a la que no le tiembla la mano cuando hay en juego la defensa de una buena causa o ayudar a los demás y, lo que es más importante: una generación dispuesta a poner todas esas cualidades al servicio de los demás siempre que hace falta.


El concierto en beneficio de Louise Sansom, Love is Back, reunió el pasado 14 de febrero a un puñado de gente con todas esas cualidades, dentro y fuera del escenario. Músicos que tocaron gratis en una sala cedida por la causa, productores pendientes del más mínimo detalle, amigos y familiares cocinando tortillas de patatas para el cátering de los músicos, técnicos de sonido y, por supuesto un montón de público que llenó la sala hasta colgar el cartel de Entradas Agotadas en un día de San Valentín que muchos recordaremos como el “día del concierto del amor”. Pero aunque hubo mucho amor, pudimos disfrutar de actuaciones musicales de categoría: Además de los Anímic, subieron al escenario Bedroom, Jordi Lanuza (Inspira), Pau VallvéMaria Rodés, Joan Colomo, Mau Boada, Joan Pons ( El Petit de Cal Eril), Mishima, Za!, Sílvia Pérez Cruz y Raúl Fernández “Refree”. Juntos y revueltos, dando lugar a combinaciones tan fascinantes como la distorsión flamenquera de los dos últimos o la explosión de Za! Y Mishima en lo que fue un final de fiesta apoteósico, versión de “Boys, Boys, Boys” incluída. Los momentos más emotivos los protagonizó la propia Louise, a la que pudo la emoción cuando agradecía la asistencia a toda la gente que se había reunido allí y su marido, Ferran Palau, hombre más bien tímido y de pocas palabras que se dirigió al público agradeciendo firmemente el favor que le habían hecho a “él, a su mujer y a su hija” antes de tocar “ Terra de Blat” y aclaró “ No suelo componer canciones de amor, pero es difícil no hacerlo con alguien como Louise al lado”. No hubo mejor regalo para todos los que habían contribuido a que Louise tuviera una espalda nueva que verla, ya casi recuperada, tocando los nuevos temas de su grupo, golpeando con una fuerza casi visceral el set de percusión que, de ahora en adelante estará bajo su mando. Louise salió del Apolo caminando segura con su nueva espalda y todos los que estábamos allí, con una renovada certeza de que al amor todo lo puede, que buena falta nos hace. Fotos: Fede Nieto (http://www.fedenieto.com)    
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