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Let’s Festival: Wiggum + The Birkins + The New Raemon

Autor: | @indienauta

thebirkinslets

Venga, volvemos al Let’s. Y lo que nos queda todavía, porque como ya os anunciábamos vamos a estar de conciertos cada viernes y sábado de Marzo. Si la semana pasada imperaba el ruido y la distorsión, en ésta ocasión, el Festival que cada año se celebra en l’Hospitalet de Llobregat, se calma un poquito (sólo un poquito) en lo que promete ser una velada de contrastes.


Wiggum: con nuevo disco (casi) debajo del brazo

No invento la gaseosa si digo que abrir una tanda de tres conciertos en un Festival como el Let’s ( más bien minoritario) y una sala como Salamandra es una enorme responsabilidad y requiere de un cierto temple y tablas sobre el escenario. El sábado, ésa
papeleta le tocó a los chicos de Wiggum.

Aunque salieron al escenario un tanto nerviosos y el sonido, todo hay que decirlo, no les acompañó demasiado, los barceloneses fueron caldeándose a medida que el concierto avanzó y aprovecharon su hueco en el Let’s para presentar un buen número de canciones del que será su segundo trabajo, como “El Día de tu Muerte”, “De Camino al Edén” o “Naufragio”, de las que se desprende un importante salto cualitativo respecto a su primer disco.

El hecho de que la sala aún no se hubiera llenado demasiado no pareció desalentar al grupo y, durante la hora escasa que duró su directo, se mostraron alegres, cercanos y ofrecieron un concierto más que correcto. Lástima que se acabara en lo más alto, con ése hitazo que es “La Chica Imaginaria”. Puro Pop.

The Birkins: L’exquisitèsse

Tenía muchas ganas de ver a The Birkins en directo, tras escuchar su disco de debut, grabado en los estudios de Paco Loco en el Puerto de Santa María, indiscutible sello de calidad y que cuenta con colaboraciones de lujo como el teclista Rami Jaffe ( Foo Fighters, The Wallflowers) o la cantante de jazz-folk neoyorquina Dayna Kurtz.

Intuía que los canarios no eran fáciles, y menos en directo, pero su mezcla de pop británico y francés y una elegancia abrumadora tanto a nivel musical como sobre el escenario, consiguieron que su propuesta, tirando a retro y alejada del pop de fácil digestión, suscitara, como mínimo, la atención del público de Salamandra, que, de forma gradual, fue entrando en calor.

La clase y la elegancia de The Birkins alcanzaron su máxima expresión en sus temas en francés, “Ne t’inquiète pas” o “ Chloé” entre los que se incluye una versión exquisita de “Initials BB” de Serge Gainsbourg, Sin embargo, a nivel musical, pese a su francofilia, The Birkins están más cerca del pop británico, sonando en ocasiones a George Harrison o incluso a un primigenio David Bowie. Una combinación, cuánto menos, explosiva.

Ni que decir tiene que éstos chicos son músicos en mayúsculas. Lo demostraron sobradamente el pasado sábado y, bien seguro, lo van a seguir haciendo.

The New Ramon: ¿Quién necesita un psicoanalista?

Ser de Barcelona, rondar la treintena y tener el corazón semi-roto le convierte a uno, automáticamente, en carne de The New Raemon. Esto es así.

Ramon Rodríguez era, sin duda alguna, el más esperado del sábado y. como de costumbre, no defraudó. Salió al escenario , como siempre, con un punto de timidez que se fue disipando a medida que avanzaba por el setlist y se mostró simpático, haciendo gala de ése sarcasmo bienintencionado que se destila también de sus canciones. Acompañado, durante toda la primera parte del concierto por su excelente banda, se centró básicamente en temas de su último disco Libre Asociación ( BCore, 2011), abriendo contundentemente con “Lo Bello y Lo Bestia” y la ácida “Kill Raemon”. No faltaron tampoco la bellísima “El Refugio de Supermán” o “Sucedáneos”. Ejecución perfecta, compenetración total de los músicos. Diez sobre diez.

La segunda parte del concierto, con Ramon solo en el escenario, tuvo un corte más intimista. Hubo momentos para el recuerdo con la acostumbrada versión de “Te Debo un Baile” de Nueva Vulcano, expresada como deseo de la pronta vuelta a los escenarios del trío barcelonés e instantáneas simpáticas, como “Hámster Caníbal”, una canción de Germana, el grupo que el cantante formó junto a sus dos hijas.

La vuelta de la banda al escenario durante “Tú, Garfunkel” ( “Una canción que escribí cuando estaba muy contento”) fue de ovación en pie y desató toda la emoción contenida en un público que había prácticamente coreado todas las canciones del set. “Llenos de Gracia” cerró un concierto redondo del que no esperábamos menos.

Y es que nadie como The New Raemon es capaz de sintetizar la emoción, el sentir común y los problemas sin que lleguen a traspasar la delgada línea de lo deprimente. No sé vosotros, pero yo, siempre que escucho a Ramon, aprendo algo sobre mí. Y me entran ganas de comerme el mundo. Así de claro.

Foto: indieGentes

 

 

 

 

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