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Let’s Festival: Grushenka + Odio París + Tachenko

Autor: | @indienauta

letsodio

Llego pronto a Salamandra 1 y, mientras la sala se va llenando de público, suena “Nuevas Sensaciones de Los Planetas. “Es tan sumamente indie”-pienso-“tan generacional”.


En ése momento aún no lo sé pero, como si de un fantasma de las navidades pasadas se tratara, la segunda jornada del Let’s me va a retrotraer a una época muy determinada de mi vida. Sí, efectivamente: ésa en la que las guitarras de Florent no me dejaban entender nunca lo que decía Jota. Grushenka: Jóvenes, Aunque Sobradamente Preparados. Poco habíamos escuchado de estos chicos de Barcelona. Su único EP editado hasta la fecha Grushenka ( El Genio Equivocado, 2011) , sin embargo, nos hacía presagiar un buen directo. La responsabilidad de abrir la segunda jornada del Let’s Festival no pareció venirles grande y durante una hora y pico de concierto hicieron gala de un pasmoso dominio del escenario y de los tempos, dosificando sus temas con muy buen criterio y sonando limpios incluso en su gusto por la distorsión. Grushenka suenan a shoegaze nacional, del que una servidora hacía tiempo que no escuchaba y que me transportó, no sin un innegable placer, he de decir, a mis queridos Los Planetas, ése punto ruidoso y circular que, cuando se ejecuta con un cierto oficio, hace que, lejos de cansarte, entres en toda una dinámica, en una manera de entender la música. Sonido impecable, tablas y la sensación de que lo mejor de Grushenka está todavía por venir. Odio París: Reválida en casa Lo de los Odio París el pasado 2011, fue, como muchos de vosotros ya sabréis, un auténtico bombazo. Alabanzas por doquier, inclusiones de su disco de debut en casi todas las listas de lo mejor del año y la palabra revelación acompañando el nombre de ésta banda catalana allí dónde fueran. Volvían a Salamandra, un año después de actuar en el Let’s Festival 2011 y, quizás por la sensación de sentirse en casa, dieron un concierto mucho más cercano y distendido que el que pudimos ver hace un par de semanas en Razzmatazz. Posiblemente por eso, Odio París ofrecieron, pese a algunos problemas técnicos, un directo ya muy curtido, mucho más experimentado tanto en lo que se refiere al plano musical como a la interacción con el público. Se mostraron contentos, bromearon y abandonaron en muchos momentos su cierta actitud de músicos serios que tan bien les sienta, todo hay que decirlo. Odio París fueron el complemento perfecto a Grushenka: similar distorsión, punto shoegaze y noisepop con la experiencia vital transformada en letras de un profundo calado generacional que tan bien empatizaban con la mayoría de los asistentes a la sala. Temas como la excelente “Cuando Nadie Pone un Disco” o “Ya no existes”, con la presencia de Noemí, anterior cantante del grupo, destacaron sobre un repertorio que deparó también alguna sorpresa, como la presentación de un nuevo tema “Salve el Televisor” y cosas que ya no nos sorprenden pero nos alegran, como la acostumbrada versión de “When You Sleep” de My Bloody Valentine. Tachenko: Maño is the new sexy Quizá fueran los más esperados de la noche, pero también es cierto que cuando ellos llegaron Grushenka y Odio París habían hecho la mitad del trabajo para tener ya a todo el público de Salamandra con ganas de mucho más. Sebas Puente y los suyos salieron al escenario, como es habitual, con esa mezcla de alegría y espontaneidad. Sí, ésa que combina el ser muy bruto y serlo con mucha gracia y que a mí, personalmente, me encanta, ya que me parece el contrapunto perfecto para unas armonías extremadamente pop conjugadas con unas letras llenas de contenido. Ése es, desde mi punto de vista el grandísimo valor de Tachenko. Lobos con piel de oveja, no sabes que te van a llegar de la forma en que te llegan hasta que te dicen cuatro verdades al oído. Y ya te tienen. Los de Zaragoza abrieron con “Compañeros del Metal”, de su último trabajo Os Reís Porque sois Jóvenes (Limbo Starr, 2010 ), por el cual se pasearon mayoritariamente durante todo el concierto, con pocas excepciones. Suplieron la ausencia de Edu Baos al bajo con Israel Medina ( Half Foot Outside, Reina Republicana) y no dejaron de hacer referencia a Odio París y Grushenka, como “los chavales”. “¡Uno de ellos me ha dicho que conoce incluso a El Niño Gusano! Dijo Sergio, aludiendo a la juventud de los miembros de Grushenka. Una horita y poco de concierto sin bises. Porque si “los chavales no hacen bises, nosotros tampoco”. Grandes.     Fotos: Rafa Piera [flickr set=72157629175633408]    
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