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Lee Ranaldo, Teatro Lara, Madrid (23-04-2013)

Autor:  | Google+ | @curtillo

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Que hay vida mucho más allá de Sonic Youth es algo que todo el mundo tiene más o menos claro. Los miembros de la histórica banda neoyorquina no han parado desde que, hace un par de años, nos sorprendieran con un parón indefinido que, lamentablemente, cada vez tiene más pinta de que va a ser definitivo (en sus últimas declaraciones, Kim Gordon decía no tener ni idea de qué va a pasar con la banda). Thurston Moore tiene un nuevo grupo y a Lee Ranaldo se le veía feliz la pasada noche encima del escenario del Teatro Lara, donde confesó que está a punto de grabar un nuevo trabajo, del cual nos obsequió con tres temas. Que Sonic Youth no sigan es algo natural: los grupos se separan y, si sus miembros siguen haciendo cosas interesantes, mejor que mejor.


El concierto de Lee Ranaldo (acompañado por Steve Shelley a la batería, que por él sólo ya merece la pena pagar la entrada) dio comienzo con Tomorrow Never Comes, el tema que cierra “Between the Times and the Tides”, su último trabajo, y que Ranaldo dedicó a Joni Mitchell. Tras este tema vino la primera muestra de lo que el neoyorquino es capaz de hacer con una guitarra, y nos ofreció el primero  de los muchos ataques de distorsión que vivimos en la hora y media que duró su concierto. Pero estos ataques se produjeron entre dulces estribillos pop. Y es que Ranaldo se ha propuesto llevar su música al lado menos experimental, y ahora se dedica a hacer canciones pegadizas y coreables. Ahí está ese single llamado Off The Wall que vino inmediatamente después de su ya habitual charla sobre Occupy Wall Street (los que ya le hemos visto varias veces, nos sabemos estas charlas de memoria), y de Shouts. Aquí es donde se pudo comprobar por primera vez lo bien engrasada que está la banda de Ranaldo. No es difícil, si tenemos en cuenta que cuenta con uno de los mejores baterías del mundo. Steve Shelly es hipnotizante. Da igual con quién le veas tocar y cuándo. Es imposible no quedarse mirando embobado su forma de darle a las baquetas. Con el público ya caliente, tocaba el momento de dar cancha a los temas más densos y crudos de su último trabajo. Xtina As I Knew Her y Hammer Blows cumplen de sobra con esa función. La primera, en la que habla una Christina amiga de la adolescencia, dio buena cuenta de la oscuridad que tienen algunas de sus composiciones, y nos ofreció el primer duelo de guitarras distorsionadas. El segundo es uno de los temas más flojos de su carrera, pero en directo la lleva al límite y le añade una buena capa de distorsión contundente, que hace que el tema funcione. Además, fue en la única que utilizó la baqueta para tocar su guitarra. Una Lost aceleradísima (¿el mejor tema de “Between The Times and Tides”?) dio paso al primer tema nuevo de la noche: Last Night On Earth. Si nos fijamos en los tres temas nuevos, podemos deducir que su próximo trabajo va a seguir en la senda del pop guitarrero. Y hace bien, porque no se le da nada mal, y las tres dejaron muy buen sabor de boca. En esta parte del concierto también nos obsequió con una irreconocible versión de Everybody's Been Burned de David Crosby. Lee Ranaldo no sería el mismo sin Nueva York. La ciudad de los rascacielos le ha inspirado un buen motón de veces, y en sus conciertos no para de mencionar las historias que allí ha vivido. Una de ellas es la que cuenta en Fire Island, que hace referencia a una isla donde los neoyorquinos van a quitarse el estrés del día a día –él solía ir con su familia–, tumbándose en un arenal que por un lado tiene el océano y por el otro la bahía (comentaba Ranaldo que es un poco esquizofrénico ir a descansar y tumbarse con una bebida en una mano y el móvil en la otra). Es una canción un tanto bipolar: empieza potente, con unos ramalazos casi heavy, y acaba siendo uno de los temas más tranquilos de todo el disco. Perfecta para continuar con Stranded, uno de esos temas que él mismo describe como acústicos (aunque no tengan nada de eso), y que dijo que, cada vez que lo escucha, le recuerda a España. Para cerrar la primera parte del concierto, eligió otro tema nuevo, que como ya he dicho antes, resultó ser muy pop. Los que esperábamos algo de Sonic Youth (suele tocar alguna) nos quedamos con las ganas, ya que en el bis cayó otro tema nuevo llamado Home, y otra versión. En este caso tiró de Neil Young, y se marcó un Revolution Blues al estilo californiano de los sesenta (según sus propias palabras). Tras finalizar el concierto, se fue al hall del Lara a vender discos y a hablar con sus seguidores. Todo un detalle viniendo de alguien que ya forma parte de la historia de la música. Fotos: Adolfo Añino  
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