Publicidad

Las Ruinas + Cosmen Adelaida, La [2] de Nitsa, Barcelona (15-02-2014)

Autor: | @Bloodbuzzedtwit

Hay pocas certezas en esta vida. Que vivimos en un país de chorizos y corruptos es una. Otra, consecuencia directa de la primera es que la situación que vivimos no es una crisis, sino una estafa. Y pasando a un tono más positivo, existe otra indiscutible: que nuestros amigos de El Genio Equivocado saben como montar una fiesta. La del pasado fue la última prueba de ello.

La [2] de Nitsa -o La [2] de Apolo, como prefieran- acogió una doble sesión con dos de los grupos más idiosincráticos del sello barcelonés, a los que es fácil coger un cariño especial: Cosmen Adelaida y Las Ruinas, a los que se añadió una doble sesión de djs: Pegatas dj más los jefes, los Pin&Pon djs. Más por menos es imposible.

Primero fue el turno de los madrileños Cosmen Adelaida, con nuevas canciones, recién hechas, en lo que será la continuación de su más que recomendable mini-álbum de debut 7 Picos. Y, po lo que pudimos escuchar el sábado, la espera -¡2011 es mucho tiempo!- va a valer muchísimo la pena. Directo magnífico -ya los habíamos visto en el Primavera als Parcs de hace unos años, pero nada que ver-, lleno de fuerza y pulsión, con mención especial a la tremenda Elisa Pérez en la batería, y con varios temas redondos -entre los ya conocidos, grandes Si Quieres Salgo, Alcobendas, Viernes o Equis-, a veces invocando las guitarras estridentes de Pixies, otras moviéndose por los parajes transitados por Los Planetas, pero siempre con la sensación de que su indie-rock mutante y diverso tiene una personalidad propia. ¡Que llegue marzo ya!

Y tras Madrid, Barcelona -hablamos de buena música, no de nimiedades balompédicas-, de la mano de los reyes del underground local Las Ruinas, quienes presentaron su flamante nuevo disco, Acidez House. Jugando en casa, ante los suyos, pudimos ver que su heavy-pop de letras costumbristas-surrealistas -nadie retrata Barcelona como ellos- y convicción punk está ampliando su paleta de sonidos, como en las apesadumbradas Bar Europa, con la que abrieron el concierto, o Déjà Vu. No faltaron tampoco los himnos como Secundarios del Mundo, Uníos!, Generación Perdida o Cubata de Fairy. Imperdibles.

Aunque por una vez, y que me perdonen Las Ruinas, el espectáculo principal no estaba en el escenario, y es que la música fue la excusa perfecta para que el público, uno de los más entregados que servidor recuerda, se corriera una buena juerga. Desmadre, pogos, un jefe del sello volando por los aires -hay pruebas- y la irrefrenable euforia de un buen puñado de personas dispuestas a pasárselo bien. Dispuestos también a olvidar, ni que sea tan solo por un breve espacio de tiempo, las sinrazones de unos tiempos frustrantes o la cargante rutina para dejarse llevar solo por la música -hay que retroceder a un tiempo muy lejano para acordarse de un concierto “sin móviles”-. Además, siempre me ha gustado ver a otros grupos disfrutar de sus compañeros en el escenario, y en el Apolo había una notable representación del sello, radiantes, divertidos, bailarines, prestos a respaldar a sus “hermanos” del escenario. Son parte de algo. Esa comunión, esa sintonía, es mérito del Genio Equivocado y lo hace diferente a los demás sellos. No es solo que Rafa y Joan tengan ojo -u olfato- para fichar buenos grupos. Es que han creado algo hermoso, acorde con la dimensión humana de ambos. ¡Larga vida a la familia de El Genio Equivocado!

Fotos: Cassandra Stuyt

To Top