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Kakkmaddafakka, Sala Ramdall, Madrid (26-10-2011)

Autor:  | Google+ | @curtillo

Kakkamaddafakka-cabecera

El festival Días Nórdicos no sólo nos ha traído a grupos ya conocidos como Junip (conciertazo del año), GusGus Lo-Fi-Fnk (el microconcierto del año), sino que también me ha descubierto a los Kakkmadafakka (pronunciese cock-mada’fak’a), un grupo que ya se ha colocado en mis preferidos del 2011.


Salen tantos grupos y hay tanta oferta que es difícil hacer un seguimiento de todas las novedades. Y aunque tenga predilección por los grupos venidos del Norte, los noruegos Kakkmadafakka me eran unos completos desconocidos pese a su relativo éxito en la nueva escena musical noruega surgida en Bergen.Los Kakkmadafakka venían a Madrid a presentar su último disco Hest (2011). Con Coldplay y Mogwai tocando a la vez, parecía que no lo iban a tener fácil para convocar a mucho público a la Sala Ramdall Music Live. Sorprendentemente, la sala estaba bastante llena y desde el primer minuto, los Kakkmadafakka consiguieron ganarse a los asistentes y hacerles bailar, cantar y gritar.

Los 7 miembros del grupo disfrutan tocando y eso se nota y lo transmiten. Axel Vindenes, la voz principal, no paró de hablar y hacer bromas absurdas sobre lo jóvenes que eran, lo muy sorprendidos que estaban de tener a tanto público y sobre todo, de lo mal que tocaban.

No eran unos virtuosos, pero sonaron genial, con mucha potencia, y su concierto fue divertidísimo. La mezcla irreverente de ska, rap, funk, disco, jazz, rock y pop suena mucho mejor en directo que en el disco. Aunque el disco fue producido por Erlend Øye, es complicado condensar toda la vitalidad del grupo en una grabación. Y una sala pequeña como la Ramdall no es suficiente para un grupo que apetece ver liandola en un festival de verano.

La puesta en escena es una locura, con todos los miembros del grupo teniendo su momento de protagonismo y cambiando los registros musicales en cada canción y dentro de cada canción. Todos cantan, bailan y tocan instrumentos.El teclista (Jonas Nielsen) es capaz de no perder una nota mientras salta, baila, se quita la camiseta o toca con los pies, el chelo (Pål Vindenes) canta como un verdadero crooner. Hasta la pareja masculina de coristas tuvo su actuación estelar, con su genialmente desastrosa versión de Halo de Beyoncé.

En el concierto, intercalaron canciones de ambos discos, el primero Down To Earth (2006) y el útlimo Hest. Tocaron sus temas más movidos como Restelss o Drø Sø, junto a temas mas tranquilos como Is She, cantada casi a capella por el chelo. Self-Esteem destacó, por su ritmos africanos e influencia directa y reconocida de Paul Simon.

Tras hora y cuarto de actuación y un bis, los Kakkmadafakka terminaron su concierto dejando un buen sabor de boca y muchas ganas a los asistentes de volverles a ver en algún festival de verano.

Fotos: Pablo Ituer

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