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Janelle Monae, Apolo, Barcelona (22-02-2011)

janelleapolo2011

Quién le iba a decir a Janelle Monae  cuando canceló por enfermedad unos meses antes su concierto en la Sala Apolo de Barcelona que a su vuelta conseguiría un sold-out apoteósico. La norteamericana llegó para triunfar, no necesitó ni salir a escena para que todo el público ya comenzará a gritar, aplaudir y sobre todo a mostrar entrega absoluta en uno de los conciertos más cortos que he vivido últimamente, hora pelada. Corto, pero lo suficientemente intenso para no salir defraudados. Y es que como reza el dicho: lo bueno y breve, dos veces bueno.


La cosa venía con el viento a favor para la Monae, pues en el recuento final de lo mejor del 2010 ha aparecido en buen número de listas y con posiciones destacadas, además ha colado un par de temas en la radiofórmula (se notó en el variopinto público que asistió), lo que sumado a varios premios convirtieron el concierto de los Caprichos del Apolo en cita obligada. Pero la cosa no queda en enumerar un buen número de hechos previos, ya que el espectáculo que ofrece Janelle y su extensa compañia (yo perdí el número de músicos en el 6º más o menos) con bailes, coreografías, proyecciones, atrezzos, globos, confetti... condensaron el espectáculo al máximo. No queremos pasar por alto la clase con la que lo ejecutó.

Arrancó con un guiño a Metropolis (titulo tambien de su EP con el que se dió a conocer) de Friz Lang, donde ella era proyectada  en una pantalla para ir recitando la intro de su álbum "The ArcAndroid", mientras se colaba en el escenario disfrazada.  Los músicos son de aupa, consiguiendo un sonido excelente, ella tiene una voz prodigiosa y es capaz de llenar hasta un estadio (todo llegará), elementos más que suficiente para casi hundir la Sala Apolo de la euforia desatada. Sosegó al personal cuando desnudó su voz de arreglos interpretando  "Smile" de Charles Chaplin. Ensambló para delirio de los allí presentes los dos pepinos de hits que son "Cold War" y "Tightrope", brutal el ritmo cardiaco hasta donde nos lo subió. Desgraciadamente el bis quedó un poco deslucido por el momento "reverendo de ceremonias" que ejecutó la propia Janelle con "Come alive", donde hizo desde tararear a arrodillar a todos los asistentes, se nos hizo un poco eterno (para esta parte del show ya está el melenas de los The Soundtrack of Our Lives).  La parte más excentrica la llevo a cabo con el arrebato artístico en "Mushrooms & Roses" donde pintaba un cuadro a la vez que cantaba.  Ya tiene que volver cargada de buen arsenal la Winehouse para recuperar a su trono, le ha salido una grandísima contrincante, y no por lo visto aquella noche en Barcelona, sino porque estamos seguros de que Janelle Monae aún tiene lo mejor por ofrecer.

Cada show de esta chica es un escalón más en una vertiginosa carrera que va subiendo como la espuma. Janelle es una artista excepcional que está barriendo seguidores en cada directo, seguro que su próxima cita en nuestro país será delante de mucho más público. R&B a cascoporro subido de inspiración, un gustazo. Y aunque le falto algún entero para rozar la excelencia, casi lo consigue.


Fotos: Rafa Piera (Indienauta.com)

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