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Jacco Gardner + Tórtel, Sala El Sol, Madrid (15-05-2015)

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Tórtel fueron los encargados de comenzar la noche presentando su último disco “La Gran Prueba“. Empezaron con una canción cantada en inglés con cierto aire 60s que no desentonaba mucho con lo que oiríamos en la segunda parte de la noche. Luego se pasaron al castellano y las influencias (¿inevitables?) de la “movida” empezaron a aparecer. Y no es solo por las pintas absolutamente ochenteras de algunos miembros del grupo, la influencia de la música que se hacía en España por aquel entonces es innegable. A mí me llamó la atención esa facilidad (que también caracterizaba a algunos grupos de la época) para mezclar pop de raíces anglosajonas con ritmos y sonoridades de muy distinto pelaje. En este caso se atrevieron con un tema muy “tropicalia”, y con otro con un aire totalmente peruano (o similar, aunque sin flauta de por medio). Salieron bien parados del invento, y agradaron al personal. No es poco.

En su anterior visita a la capital Jacco Gardner prometió al entregado público que abarrotaba la sala El Sol que volvería pronto. El pasado día 15 de mayo cumplió su palabra, y tocó de nuevo en la misma sala ante un no menos entregado público.

No sé cómo será en otras partes, pero en Madrid Gardner cae muy bien. Quizás sea por su aspecto afable, aniñado, y tímido, pero lo cierto es que es una de esas personas que enseguida despierta simpatía. Con un público que ya estaba ganado desde antes de comenzar Jacco y su grupo (batería, bajo, teclados y guitarra eléctrica, más él a la guitarra acústica y trasteando un poco con un Korg) fueron haciendo un recorrido por sus dos únicos discos editados hasta el momento (el último, “Hypnophobia” hace apenas unas semanas). Teniendo en cuenta las ovaciones con las que cada tema era recibido sería muy difícil destacar alguna canción por encima de otra, pero los singles “Clear The Air” y “Find Yourself” , por ser muy representativos de ese pop psicodélico suave marca de la casa, podrían mencionarse como momentos álgidos del concierto.

Tras una breve retirada del escenario, una canción en que todos los músicos se intercambian los instrumentos, y luego un tema instrumental un tanto oscuro para despedirse del público madrileño. “Os vamos a echar de menos”, decía Gardner antes de desaparecer con el resto del grupo. Y seguro que echará de menos el entusiasmo (a veces algo desmedido) del público que llenaba la sala El Sol esa noche. Un entusiasmo al que tanto él como el resto del grupo no sabían cómo reaccionar salvo sonriendo de oreja a oreja, y agradeciendo una y otra vez (entre asombro y timidez) semejante respuesta por parte de su audiencia. No siempre ocurre que todo el mundo parezca salir de un concierto encantado, sin poner ni una sola objeción, pero esa era la sensación con la que salí tras la actuación. Desde los tíos que bailaban estilo “pogo” (aunque la música no era en principio la más adecuada para eso), hasta las chicas de las primeras filas que miraban con ojos tiernos al pequeño holandés, todos parecían estar en el concierto de su vida. Si a esto le unimos que el “tenderete” del merchandising se llenó de gente comprando discos (algo que hoy en día parece no ser lo más habitual), lo cierto es que uno dejaba la sala con muy buen sabor de boca (yo personalmente, con un vinilo bajo el brazo).

Jacco volvió a prometer tocar de nuevo en Madrid pronto. Con lo bien recibido que es aquí sería muy raro que no volviese a cumplir su promesa.

Foto: Lolasartphoto (SON-ES)

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