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Iván Ferreiro, Barclaycard Center, Madrid (22-12-2016)

Autor:  | Google+ | @curtillo

Todos los raros fuimos al concierto del gran telépata de Vigo, cantaría Love of Lesbian. Y es que si seguimos haciendo caso a Santi Balmes, Iván Ferreiro acertó seguro.

Iván trajo su Casa, último trabajo, al Palacio de los Deportes, donde le esperaban no menos de 5000 almas para entrar donde solo acceden los que importan. No se dejó ningún tema del nuevo disco en el tintero, además de recorrer sus antiguos trabajos (Espectáculo fue un asalto al corazón) y de retomar algunos de sus grandes éxitos con Los Piratas y acometer el cover  Insurrección, tan habitual en su etapa con el grupo vigués.

El concierto empezó como lo hacen los conciertos inolvidables, despacio y con buena letra. Iván, al piano, interpretaba  Dioses de la Obsesión, mientras el público asistente empezaba a calentar gargantas para unirse a él. Las últimas notas de esta primera canción empezaron a mezclarse con El Bosón de Higgs, maravillosamente llevada de la contención a la explosión. Terminaba este trio inicial con Casa, ahora vivo aquí. Para entonces, el pequeño vigués había decidido que iba a vaciarse sobre el escenario, y a fe que lo hizo.

Llegaron los primeros agradecimientos al público asistente: Hemos tardado muchos años en llenar este recinto. Gracias a todos, de verdad, es muy emocionante”. Y por la respuesta del público a Iván, ovación cerrada, se notaba el tiempo que llevaba ausente de Madrid; se le había echado de menos.  Tras eso, un concierto espídico a uno y otro lado del escenario. Todo lo que Iván entregaba al público lo recibía multiplicado por cien y este, a su vez, lo devolvía otra vez al público. Tenía mucho por entregar y había mucho que sentir; Iván no quiso dejarse ni un ápice de corazón. Tras El pensamiento circular  vino el primer parón, el primer apagón, que aprovechó Iván para mostrarnos su versión más sentimental con Farsante. Luego aprovechó para recuperar una de sus primeras canciones tras abandonar Los Piratas (Espectáculo), de la que declaró que era “la primera canción que escribimos para Canciones para el tiempo y la distancia, y me encanta”.

“Cuando me hiciste llamar, no sospechaba…”,  Iván se ha propuesto levantar al público con los últimos temas que le quedan por cantar y como no podía ser de otra forma, lo consigue. Años 80  da paso al momento “sexy” del concierto con Los restos del amor,  que cuenta con la colaboración de Martí Perarnau (Mucho), tras la cual suena Cómo conocí a vuestra madre e Iván vuelve a salir del escenario en plena euforia para volver a poner la calma que se respira en Río Alquitrán. Y vuelta a empezar en la ruleta de las emociones que se ha convertido el concierto a estas alturas. Nuevos temas, nuevas vibraciones, para cerrar el concierto con la canción más esperada por el que suscribe. Turnedo  suena en el Palacio tras unas primeras estrofas de 19, y, como si de un prestidigitador se tratara, nos traslada al tema final para cerrar el concierto como sólo él sabe. Por todo lo alto.

Texto y fotos: José Manuel Pérez Martínez

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