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Herman Dune, Sala Heineken, Madrid (11-02-2009)


Herman Dune, líderes de la escena anti-folk europea, pasaron por Madrid para presentar su último álbum, "Next Year In Zion". Les esperaba una Sala Heineken llena de gente que quería disfrutar en vivo de este clan autodenominado parisino, pero de orígenes marroquíes, suecos y suizos, y que incluso son un poco americanos ocasionales.


El recital comenzó con David-Ivar - a.k.a. YaYa- interpretando un par de temas tirando a intimistas él solo en el escenario. Luego llegaría la banda al completo, un bajista que no sabemos quién era porque los Herman Dune en teoría son un dúo, y Neman Herman Dune a la batería. Toda una lección de percusiones dió este baterista, que no paró de tocar en posturas imposibles, dando vida a maracas, panderetas y todo tipo de artilugios que sacaba de su maleta (una de esas maletas viejunas de piel de toda la vida que ahora podríamos denominar "vintage"). Hasta hubo un momento en que sacó un serrucho del que consiguió obtener un sonido parecido al del theremin a base de golpearlo con una baqueta de tambor... Tocaron muchos temas de su último larga duración, destacando la grande "My Home Is Nowhere Without You"; y no faltaron grandes hits del "Giant" o del" Not on Top", como "1,2,3 Apple Tree", o la propia "Not on Top". El ambiente se animó, y mucho, con "I Wish That I Could See You Soon", que YaYa tocó con una especie de bandurria mientras la sala al completo daba palmas. Era divertido ver a ese barbudo de pintas raras y muy countrys no parar de hacer movimientos sin término medio entre la Pantera Rosa y el mismísimo Chiquito de la Calzada (valga el símil, en serio). Hablando de nombres famosos, en el apartado de caras conocidas entre el público pudimos ver a Fino Oyonarte y a Johnston. Durante las casi 2 horas que duró el concierto se disfrutó de un sonido muy limpio y de unas distorsiones impecables. Además de las melodías pegadizas y optimistas, el torrente de voz de YaYa lo llenaba todo. Hasta 2 veces tuvieron que salir para los bises, acabando la velada con lo más parecido a una rumba-country que nadie de allí había podido escuchar nunca, y más tarde con la celebradísima "On a Saturday". Todo tan lo-fi que no paraban de venirme a la mente los Moldy Peaches, pero con un rollito vocal un poco Talking Heads o incluso Hefner. Lo que quedó claro esa noche es que este dúo (trío en directo) dejó muy buena sensación y una pregunta en la cabeza de todos los presentes: ¿Por qué lo llaman anti-folk cuando quieren decir folk-pop del bueno?


Fotos: Clara Vilar


 

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