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Heavy Trash, Wah-Wah, Valencia (28-03-2010)

heavycabeceravalencia

Una emboscada perfecta para el rock and roll, un sitio pequeño de donde no poder escapar y un escenario en el que un mal movimiento de la guitarra puede provocar que recibas un golpe. Heavy  Trash eran los protagonistas de un evento del que pocos tenían dudas y del que menos salieron defraudados.


Posiblemente este es un grupo que en nuestro país pasaría totalmente desapercibido de no ser porque su frontman es un personaje mítico como Jon Spencer,  un músico que se ha ganado una  merecida fama de solvencia gracias a sus Blues Explosion, pero es indudable que poco a poco con sus tres álbumes y con conciertos como este ya merecen un apartado propio en el mundo del rock and roll.

Este es el proyecto de corte más clásico del explosivo Jon, que junto al guitarrista Matt Verta-Ray como compañero destilan una especie de rockabilly garajero, rock sucio pero de tez clásica.

Aparecieron inundando de elegancia vintage el escenario y un clásico speech de Jon Spencer presentando la noche dio  comienzo el espectáculo.

Por un momento se oscurecieron nuestras almas con canciones como, Bumble bee, Good man o Gee I really you, canciones nacidas para ser escuchadas en ambientes tenuesde misticismo casi sórdido, como la instrumental Pimiento.

Actitud y elegancia, Jon Spencer hablándole al público al más puro estilo blues, contándole historias de amor, historias de la  noche, recitando intrigantes frases con olor a Bourbon, tan calientes como el sudor que precipitaban los músicos sobre sus instrumentos. No había un solo momento de descanso, tan pronto cobraba protagonismo la guitarra de Matt Verta-Ray como de repente lo hacia  la actitud elegante aunque punk (solo en él parece posible dicha combinación) de Jon Spencer que,  comiéndose literalmente el micrófono, conseguía emitir intrigantes ruidos guturales o quebrar su fino cuerpo con movimientos eléctricos.

Aunque sonaron la mayoría de temas de su último disco Midnight Soul Serenade, como Iosolation o Sweet Little Bird , también dejo espacio para grandísimas canciones de sus anteriores trabajos como Dark Hair raider o She baby. Sin aliento y sin descanso.

La banda de cuatro se completaba perfectamente a la batería por Sam Baker y por el veterano contrabajo Simon Chardiet, al que el cantante no paro de presentar e incluso hizo que nos cantara una canción. La anécdota de la noche es que Jon Spencer nos explicó que era el cumpleaños de su compañero Matt. El momento cumpleaños feliz cantado por el público fue el único instante que nos saco del sueño que nos hacía creer que nos encontrábamos en un sucio local de carretera.

Al finalizar este intenso y emocionante concierto solo acerté a escupir una frase, “más rock que esto no hay”.

Como telonero actuó un curioso personaje que han traído de Canadá para acompañarles en esta gira, llamado Bloodshot Billy, un onomatopéyico hombre orquesta de sucio y primitivo rockabilly. Virtuoso con la guitarra y con los pies en una pequeña vieja batería sorprendió a la gente que esperaba al plato fuerte de la noche. Un artista del que averiguamos que tiene su propia marca de gomina clásica, que actuó en pijama y que cuando vestía de paisano antes y después del concierto tenía un inquietante aspecto de maleante de un bar de blues de los años 50.

Fotos: David Blutaski

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