Publicidad

Françoiz Breut, Teatro del Arte, Madrid (18-04-2017)

Autor:

IMAGINARIOS POSIBLES

Hacía ocho años que la francesa Françoiz Breut, afincada en Bruselas, no volvía a tocar por Madrid. Y la espera mereció la pena. Su universo nos llega a otros mundos posibles, nos hace disparar nuestra imaginación, soñar, dejarnos llevar a parajes sorprendentes. La Breut venía con un torrente de voz, conectando con sus canciones, creando magia con sus tres músicos y metiéndose en la piel de performer. Venía a presentar su último trabajo ‘Zoo’ (Caramel Beurre Salé, 2016), grabado en Bristol en los estudios de Adrian Utley (Portishead), un precioso disco que contiene canciones libres, con mucho de ensoñación. ‘Zoo’ sigue la estela abierta por ‘La Chirurgie des Sentiments’ (Caramel Beurre Salé, 2013), su música sigue creando muchas imágenes evocadoras, no en vano Breut viene del mundo de las bellas artes: es ilustradora.

En el Teatro del Arte, y dentro del ciclo de conciertos “Voces Femeninas del SON Estrella Galicia”, pudimos ver el alcance de sus canciones. Y los fuegos de artificio, el rastro de las piezas, los reflejos del estallido, la capacidad sugerente de las mismas. Y todo ello con un despliegue minimalista pero eficaz en lo musical, y sobre todo mágico y trascendente en lo referente a su puesta en escena. Estuvo acompañada de un trío solvente liderado por Stéphane Deaubersy (bajo, guitarra y coros) su cómplice musical y con quien trabaja codo con codo desde años y dos discos, con el teclista mallorquín Marc Meliá y el joven batería Roméo Poirer. Unos músicos eficaces en la ejecución, que conectan y aportan al conjunto. Y sobre todo que actualizan las canciones al directo, que pierden en los arreglos de viento pero ganan en credibilidad y que cautivan por su franqueza.

Recuperó de su primer álbum (que compuso en su totalidad Dominique A), ‘Françoiz Breut’ (Lithium, 1997), dos canciones, la exquisita “Evereyone kisses a stranger” y “Le don d’ubiquité”. De su excelso segundo disco, ‘Vingt à trente mille jours’ (Parlophone, 2000), sólo recuperó “Derriere le grand filtre” con ese encanto trepidante de la guitarra y el poder cinematográfico. Tres canciones de ‘Une saison voleé’ (Green Ufos, 2005), el desamor y la melancolía que presiden “Le Ravin”, la sedosa melodía de “La vie devant soi” y el lado áspero, rugoso y rock de  “La boîte de nuit”. Y luego las maravillas de sus dos últimos discos, con especial énfasis en ‘Zoo’. Cantó en inglés, estrofas de la antes mencionada “Everyone kisses a stranger”, “Werewolf” y “Deep sea diver”; y hasta en alemán “Morlocks und die Streunerin”. Canciones para otro mundo posible, para perderse en sensaciones y en estados vitales. Canciones para un viaje a las maravillas.

Foto: SON Estrella Galicia

To Top