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Fiesta Tommy Hilfiger, Sala Heineken, Madrid. (18/11/2010)

tommyhealth

Para la presentación oficial de su nuevo perfume, Loud, Tommy Hilfiger ha querido desmarcarse de su imagen tradicional organizando un pequeño festival con un cartel que ha reunido músicos poco habituales en los escenarios españoles. Una apuesta arriesgada, tanto por la mezcla de géneros como por el carácter minoritario de los tres platos fuertes del evento: Kid Sister, Health y Fan Death. Un riesgo que, sin embargo, tuvo su recompensa traducida en poder de convocatoria y respuesta general de los asistentes.


El sarao dio comienzo a eso de las 22.00. La primera hora, de toma de contacto con el ambiente, transcurrió más bien tranquila, amenizada con una buena selección de temas por parte de la DJ y productora nacional, BFlecha, uno de los mejores ejemplos del relevo generacional que estamos viendo en las cabinas de las principales salas españolas. Sin embargo, el lleno total de la sala no llegaría hasta la aparición de Kid Sister en el escenario. La antaño protegida del emperador del hip hop, Kanye West, demostró valerse por sí misma con un show espectacular que no se limitó a lo meramente musical, sino que intercaló con su MC diálogos y anécdotas desternillantes entre canción y canción. Una actitud mucho más cercana a la simpatía y a la interacción con el público que al despotismo con el que en muchas ocasiones los artistas del género suelen subirse al escenario.

Tras pegar un repaso a los mejores temas de Ultraviolet, su único disco hasta la fecha, la artista cerró su recital con un bis compuesto por Control, la canción que le llevó a la fama tras la remezcla de A-Trak, y, por supuesto, Pro nails, con la que toda la sala se contagió de los aspavientos dramáticos que requiere el interpretar este tema como sólo una estrella del hip hop sabe hacer.

Health no lo tenían nada fácil para mantener el éxtasis general de la sala. Y su música no es fácil. Sus canciones pueden entusiasmar y espantar a partes iguales. Pero en concierto sólo cabe una reacción: la rendición total al synthpunk y al noise más salvaje. El grupo sorprende por su compenetración instrumental y por lo accesible de su directo: tocan sus mejores canciones y no se rinden a la comodidad que supondría veinte minutos de distorsión al final de cada canción. Desde Crimewave hasta Die slow o We are water, Health se limitaron a tocar sus mejores canciones de la mejor manera posible en una versión menos oscura que la ofrecida hace unos meses en su paso por el Primavera Sound. Simplemente Brutales.

La mejor manera de evaluar su éxito –y el del evento en general- fue comprobar el sacrificio de los asistentes, y es que hasta las 2:30 de la mañana (de un jueves cualquiera) que los californianos no bajaron del escenario, nadie quiso abandonar la sala. Mañana sería un día duro, pero en la cola del guardarropa sólo se veían sonrisas de oreja a oreja y se especulaba sobre cuándo la gente de Hilfiger montaría la próxima. Esperemos que sea pronto y que, como en esta ocasión, se decanten por grupos que suelen obviar la capital española en sus tours europeos.

Fotos: Ana Luna


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