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Fiesta 10º Aniversario: El Sonido de las Montañas al Revés, Be Good, Barcelona (13-03-2015)

Autor: | @Bloodbuzzedtwit

Que un programa de radio dedicado al pop independiente alcance su décimo aniversario en este país es, sin duda, toda una efeméride y merecedora de una buena celebración. Eso es lo que tocaba hacer el pasado viernes en la sala Be Good. En colaboración con La Fonoteca, otro de nuestros “activistas culturales” preferidos, “El sonido de las montañas al revés“, realizado por Eva Rosa cada miércoles a las 20h en Ràdio Gavà (91.2 FM) desde el 2004 se vistió con sus mejores galas y preparó una fiesta con un más que atractivo triple cartel, del que ahora mismo damos cuenta.

Ya con el aforo de la sala bien completo abrieron la noche The Hills Around, quinteto de Castelldefels responsable de uno de los EPs más deliciosos del pasado año, publicado por Discos de Kirlian. Poco prolíficos en los escenarios, había muchas ganas de verlos, y es que no hay, por desgracia, tantos grupos que dediquen sus esfuerzos en buscar la canción pop perfecta, de las que perduran ajenas a las modas y tendencias. Y, sí, hubo algún que otro error, achacable a los nervios, la timidez, y la falta de bolos en sus espaldas. Pero también simpatía y ganas de ofrecer piezas que, siguiendo las gloriosas sendas escocesas y australianas, concentran emociones, intensas e íntimas, suspendidas en acordes de guitarras, voces frágiles y melodías que dejan huella. Y, ¡que diablos! Todo aquél que elija versionar Quiet Heart de los legendarios Go-Betweens, y que tenga una canción tan extraordinariamente hermosa como Modern, tiene un hueco en mi corazoncito indie-pop por derecho propio. Queremos más.

Cambio de tercio radical con Camp David y su pop-rock garajero inflamable -también en las letras- y espídico, un spin-off en formato trío de Los Carradine con tan sólo un EP a sus espaldas, pero mucho desparpajo y tablas a la hora de abordar un concierto. Apuntalado por las disparatadas intervenciones de Rafael Tapounet, las brevísimas piezas propias se mezclaron con varias incursiones en el repertorio de su “banda madre”, así como una gran versión del Substitute de los Who con una letra sin desperdicio. Divertidos y con pegada.

Pero la traca final de la noche dio a la jornada una dimensión especial. Hemos tenido la suerte de ver a Cosmen Adelaida tres veces en Barcelona defendiendo su tremendo disco La Foto Fantasma, sin duda uno de los mejores trabajos nacionales del 2014 —así lo ha reconocido también la crítica— y, en las tres ocasiones, la sensación es que estamos ante un grupo “grande”, destinado a cotas mayores.

Los madrileños suenan compactos, sin fisuras —y eso que el teclista debutaba— una maquinaria perfectamente engrasada donde las guitarras ahora avasallan y luego juguetean sinuosas, flirteando con el noise o abrazando sonidos post-punk, mientras la batería —somos muy fans de Elisa Pérez— embiste o late a su voluntad. Y pese a que su carrera cuenta tan sólo con dos referencias —el mencionado LP y el mini-álbum de debut Siete Picos— sus directos ya cuentan con un buen puñado de hits, como El Parque, Familia/Trabajo, Si Quieres, Salgo o Becerro de Oro, que en Be Good sonaron atronadores, lo que, sumado a otros momentos para el recuerdo como la apabullante Copenhague, la fuerza de Viento de Invierno o el épico final de El Mismo Lugar, dieron como resultado una concierto fantástico, arrollador. Inmejorable cierre para el 10º aniversario de “El Sonido de la Montañas al Revés”. ¡Por muchos más!

 

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