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Festival Chico – Trópico, Matadero (14-09-2012)

Autor:  | Google+ | @curtillo

chico-trópico

La tercera edición del cada vez más popular festival Chico Trópico ha vuelto a reunir a los artistas más interesantes de un género inclasificable (o clasificable a través de la enumeración de un sinfín de géneros), que aúna música electrónica con sonidos tradicionales latinoamericanos. La primera sorpresa es el lugar de celebración del evento. El Matadero siempre promete y rara vez falla. Sus instalaciones han resultado ser las más cómodas y mejor acondicionadas de Madrid para este tipo de fiestas. Así que, a pesar de contar con un cartel relativamente desconocido excepto para aquellos muy duchos en la tecnocumbia y demás vanguardias underground latinoamericanas, la sensación generalizada al entrar en el recinto es que vas a salir encantado de la vida, ansioso por escuchar a esos artistas que, o bien acabas de descubrir, o bien no habías escuchado lo suficiente. Y así fue.


Por un lado, nos encontramos con presencia de dj-sets, como la que ofrecieron Los Hermanos Pizarro, dos diyéis dedicados a demostrar lo bien que casa el rocanrol norteamericano de los 50 con la cumbia de hoy cuando se trata de mezclar canciones; y con El fenómeno Taganana, la otra representación nacional en este festival, que no se quedaron cortos a la hora de disparar temazos, más latinos y menos rocanrol que los anteriores, pero igual de efectivos si atendemos al desenfreno de los allí presentes.

Los conciertos en cuestión dieron comienzo con Janet Chang y su Orquesta Distorsión. Para algunos, las más vanguardistas de la noche; y para otros, las más difícil de digerir. Lo que es innegable es la enorme influencia que los ritmos de las ferias de caballitos, la psicodelia y el folklore peruano han tenido en esta formación. Tras ellas, Sonido Desconocido II, que ya habían pasado por la sala Nasti de Madrid hacía unos meses y que, en esta ocasión, pudieron resarcirse de las deficiencias acústicas con las que se encontraron en la sala madrileña. Un concierto divertido, con canciones hipnóticas y chirriantes en el buen sentido de la palabra (que lo tiene) pero algo monótono. Lo que, por otra parte, nos vino bien para tomarnos un descanso y descubrir todo lo que el festival tiene que ofrecer y que va mucho más allá de lo musical.

En una estancia del pabellón se había instalado el "Gran Altar de la Robótica Virgen Chico-Trópica", un perfecto ejemplo kitsch de lo estético que resulta todo el imaginario religioso mexicano cuando se amplía su contexto tradicional y se instalan unos leds intermitentes en los ojos de una muñeca que enseña las bragas (a pesar de representar a la Virgen) o las sesiones de videncia que ofrecía un médium a través de su consulta particular, instalada también en el pabellón. ¿qué más se puede pedir? ¿cervezas gratis? Pues ahí está Mahou repartiéndolas y ayudando a animar el cotarro, ya del todo animado y entregado durante la actuación de La Gallera Social Club, menos cacharreros y feriantes que los grupos anteriores y algo mejores en la interpretación técnica de su show, en el que no se limitan a renovar los sonidos tradicionales latinoamericanos, sino que experimentan también con sonidos africanos y tribales de difícil clasificación. Únicos en su estilo y perfecta antesala para el auténtico bombazo de la noche: las Kumbia Queers: punk tropical, poesía queer y humor bien entendido que dieron forma a una sucesión de pelotazos que consiguieron sacar a todos los asistentes de las actividades extramusicales y reunirlos de nuevo en la sala. Una maravilla nacida de la unión de las She Devils y Juana Chang con Ali Gua Gua de Las Ultrasónicas y que esperamos volver a ver pronto en Madrid, pues son la justificación de la necesidad que tenemos en Madrid de que se organicen festivales de este tipo; preferiblemente en espacios tan idóneos como el Matadero, que con la ayuda de Red Bull, consiguió montar unas carpas espectaculares, perfectamente ambientadas para el evento en cuestión y que ojalá podamos volver a ver en un Chico Trópico 2013 que seguro volverá a traer muchas sorpresas y descubrimientos a tener en cuenta.

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