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Espalda Maceta + Damien Jurado, Sidecar, Barcelona (25-11-2008)


Larga, larguísima la velada que vivimos en la Sala Sidecar de Barcelona. Por una parte, el prometedor debut de Espaldamaceta se trasladaba al directo ante una sala que ya en un primer momento presentaba una entrada a la que se le podía colgar el cartelito de casi lleno. Después, el éxtasis llegaría de la mano de Damien Jurado, espectacular tanto en formato acústico (de la cual pude disfrutar en la edición del Tanned Tinn del 2007) como en esta ocasión con banda, acompañado por dos músicos polivalentes que añadieron fuerza a la propuesta del norteamericano.


En primer lugar, un nerviosísimo (palabras suyas) Espaldamaceta se estrenaba (en lo que a ubicación se refiere) en la sala Sidecar. Nos traía ese debut en formato largo titulado "Madera y poca luz" y que corre de boca en boca como uno de los debuts del año (razón no les falta). Espaldamaceta, que tiene precisamente madera de muy buen hacedor de canciones, mantuvo la integridad de su propuesta en directo, muy a pesar de alguna ida de contexto, de los momentos de risas del respetable en plena performance del tarraconense por dos copas que se estrellan al suelo al fondo de la sala, de las bromas o de su, en algunos momentos, verborrea nerviosa (aspectos algunos que lastraron la seriedad de sus canciones). Suerte que el chico en el momento que se centraba en lo suyo, que es la música, nos dejaba sin palabras. Tal vez estaría bien que fuera puliendo ese deje de amateurismo en directo para dar más credibilidad si cabe a sus excelentes y emocionantes canciones. Puesta en escena, por lo menos en este directo, es lo que le faltó al tarraconense. Por lo demás, muy bien.

A continuación el infalible Damien Jurado aparecía en escena presentando las canciones de su nuevo LP (prácticamente en toda su extensión), "Caught in the trees". Acompañado por dos eficientes músicos (Jeena Conrad y Eric Fisher, los mismos que utilizó en la grabación de su último trabajo), fue desgranando ese último trabajo con temas como "Caskets" (para abrir), "Coats of ice", "Dimes", "Gillian was a horse", "Sheets", "Everything Trying", "Last Rights", "Best dress"... es decir, casi todo el álbum. Además repescó canciones de "Abilene" ("Where Shall You Take Me?") y de "Ghost of David" ("Great today"). Damien se aventuró hasta a tocar la batería en algún momento del show (intercambio continuo de intrumentos entre los tres músicos presentes en el mini escenario), directo que transcurrió apacible pero no lisérgico, ya que la banda le dio fuerza a la delicada música de Jurado, en consonancia con este último trabajo. Con un aspecto mejorado en relación a la última vez que pudimos verlo en directo hace dos años en el Tanned Tin, Damien, sin rozar las cotas de sensibilidad mostradas precisamente en aquel concierto (y en el cual derramó lágrimas), mostró sin embargo su capacidad para emocionar en no pocos momentos del concierto. Y si al parecer el divorcio (propio) es la nota dominante en las canciones de su último trabajo, en este concierto se le veía relativamente optimista, alejado de la imagen que nos ofreció en aquel Tanned Tin, una imagen y un concierto que se aupó como lo mejor del año en la sección de directos internacionales para unos servidores en el 2007. Sí, tal vez faltó la congoja de aquel directo, pero eso no fue impedimento para disfrutar nuevamente de este extraordinario músico que es Damien Jurado.

 

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