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Eleanor Friedberger, Sala Costello, Madrid (10-04-2018)

Autor: | @indienauta

Eleanor Friedberger apareció sola el pasado martes ante el público del madrileño Costello Club, sin banda, sin merchandising –perdido en algún aeropuerto londinense–, con fútbol contraprogramado y cayendo el diluvio universal.

Las circunstancias no parecían las mejores, pero no solo no cedió al que hubiera sido mi impulso de comunicar alguna indisposición repentina, sino que deleitó al público alternando temas de sus antiguos discos, “My Mistakes“, “Early Earthquake” o “Because I asked you” entre otros, y del nuevo –que saldrá en unas semanas–, mostrándose, además, simpática (aunque algo tímida) y muy cercana. Aparte de la guitarra, los pedales y su iPhone con loops y bases fueron su herramienta para sacar adelante las canciones que seleccionó para la noche del martes.

Sus infinitas letras (“I can still see you sitting on the edge of the bed, Looking at me like it was something”) y su voz y estilo –podría ser Patti Smith, pero sus gustos clásicos y, a veces, algo cursis como Carole King o Elton John la sitúan más cerca de alguien como Laura Veirs–, nos confirmaron que la americana sigue estando absolutamente en forma. No solo no echamos de menos sus años de The Fiery Furnaces, sino que los adelantos nos hacen presagiar un excelente nuevo álbum en solitario.

No sabemos si al final del concierto logró vender algo de su merchandising alternativo (una funda de móvil con su cara, letras manuscritas de sus últimas canciones y, también, un par de sus anteriores Cds), del que dijo bromeando que era carísimo, pero lo que sí esperamos que se cumpla es lo que dijo al final del concierto: “Espero estar de vuelta pronto, y con banda”.

Texto: Belén Purroy
Fotos: Adolfo Añino

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