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El Guincho, Charada, Madrid (16-10-2010)

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La multitud se agolpaba a las puertas del Charada la noche del sábado 16. El Guincho iba a presentar su reciente trabajo, "Pop Negro", que ya había interpretado ante su público madrileño en un inadvertido concierto con motivo de la noche blanca el pasado septiembre. Por la longitud de la cola, parece que esta vez la variopinta audiencia superaba con creces el grupúsculo de seguidores que solía acudir a las primeras citas del canario en la capital.


La espera y el apretujamiento fueron finalmente recompensados. Habiendo leído en tantos sitios lo bueno que era este segundo álbum, una obra de madurez, ahora tocaba comprobar cómo lo defendía en directo. Y vaya si lo defendió. Atrás quedó aquel Pablo Díaz-Reixa que, con camisetas de colorines y visuales al borde de la epilepsia, aporreaba la caja de ritmos al son de los frenéticos temas tropicales de su "Alegranza" (2007), una sampleada e inmediata carta de presentación que levantó amores y odios por doquier. Con polo negro y con dos miembros de Extraperlo acompañándolo, al bajo y a la guitarra, este nuevo Guincho, tranquilo y virtuoso, interpretó estupendamente su repertorio.

La velada arrancó con "Kalise", menos repetitiva y más instrumental, introducida a base de risueños coros: "eh, oh, eh, oh". No obstante, fueron los toques caribeños de "Ghetto fácil" los que comenzaron a animar al personal. Cálido y contagioso,"Pop negro" siguió creciendo con "Lycra mistral", "FM tan sexy" y las esperadas "Bombay" y "Soca del eclipse". Apenas había transcurrido media hora y la gente se sacudía, cantaba y gritaba. Lo pasaba en grande.

Un sample por aquí, un toque electrónico por allá. El entendimiento entre distintos elementos dio paso a los temas de "Alegranza". Estas canciones que por un tiempo parecían haber cansado a su creador, revivieron con fuerza para felicidad de los asistentes. "Palmitos park", "Cuando maravilla fui" y "Costa paraíso" ganaron sensualidad y energía, enviando a un segundo plano la rapidez de sus inicios. El colofón vino de la mano de una vitoreada "Antillas", un festivo broche final a ritmo de ese "a bailar, venimos a bailar".

Desde el comienzo de su andadura en 2007, el vibrante y fresco sonido de Pablo Díaz-Reixa no ha dejado a nadie indiferente. Sin embargo, la sorpresa ya no reside en la novedad sino en una nueva faceta que le hace brillar como nunca antes y que acalla las sospechas de hype. El Guincho ha traspasado el umbral de chico de moda afianzando su personal estilo que florece no sólo en el nuevo disco, sino también sobre el escenario.

Foto archivo: El Guincho en el South Pop Sevilla 2008 (Rafa Piera)



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