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Dum Dum Girls, Ochoymedio, Madrid (7-04-2012)

Autor: | @indienauta

dumdummadrid

Cuatro tías buenas vestidas a lo Morticia Adams subidita de tono y aporreando instrumentos en plan badass. Así, de forma muy simplificada, podría definir algún profano a las Dum Dum Girls. Y aunque estas chicas repartidas entre Nueva York y Los Ángeles tienen de todo menos originalidad, errarían. Porque si en otros grupos estéticamente prefabricados la imagen lo es todo, en las Chicas Dum Dum la música cuenta, y mucho.


El pasado sábado volvieron a Madrid a pasear sus agujereadas medias nueve meses después de que tuvieran que fajarse en el escenario-sauna del Matadero durante el Día de la Música. Aquella vez bastante tuvieron con no derramar ni un gota de sudor en su atuendo a camino entre lo gótico y lo pin up, y ahora volvían a la capital para presentar su nuevo disco, Only in Dreams. Una interesante vuelta de tuerca al I Will Be (2009) bajo el ‘padrinazgo’ sonoro de Spector.

Pero no me adelanto. Antes de ser dumdumeados, tocó calentar ambiente con otro girls group, el trío de barcelonesas Arponera. Musicalmente cercanas a la oscuridad de Joy Division o Bauhaus, aunque bastante más verdes, las letras, en cambio, provocaron el cachondeo general. En su última canción, Hepatitis, el estribillo era tal que así: “Las cosas eran sencillas, hasta que la hepatitis las puso amarillas”. Nada más que añadir.

Poco tiempo hubo para los chistes, que alguno escuché. Unos minutos más tarde, y después de que el técnico de sonido las surtiese con medio tubo de Jägermeister, asomaron al escenario Dee Dee, la batería Sandy, Jules a la guitarra y la última adquisición del grupo, la bajista Malia James (que sustituye a la pelirroja Bambi –te echaremos de menos, encanto- y, por cierto, ha dirigido el videoclip para Coming Down). Delante, apenas 150 personas pese al cambio de sala, de El Sol al nuevo Ochoymedio. El Sábado Santo le pasa factura a cualquiera…

Las chicas de negro abrieron con su tridente habitual en esta gira, He Gets Me High (del EP homónimo y número 7 de lo mejor del 2011 para Indienauta),  Catholicked (basada en Patti Smith) y I Will Be. Todas del tirón y sin apenas pausa, se les notó un pelín incómodas, especialmente Dee Dee, empeñada con razón en que le subieran el micro. Con razón, no se entendía un carajo. Una dinámica que no mejoró en las tres siguientes, Wasted Away (el setlist en papel la rebautizó a Wasting Away) Rest of our Lives y el pegadizo single Bedroom Eyes -la primera que conectó ostensiblemente con la audiencia- hasta que, por fin, se solventó para Bhang, Bhang, I’m a Burnout.

Justo a tiempo, que diría aquel, porque la siguiente fue Jail La La, la canción que les puso en el mapa sonoro. Para entonces, Dee Dee ya explotaba mucho mejor su poderosamente seductora voz y Jules se confirmaba como la imagen gamberra del grupo (se enchufó tres tercios ella solita). Hieráticas y poco comunicativas, la más expresiva y bromista era Sandy, con su poca ortodoxa manera de coger las baquetas.

La segunda mitad del concierto abrió con la más introspectiva Hold your hand, antes de  Heartbeat, y como prefacio a dos de las nuevas: I got nothing y especialmente Lavender Haze. No me quedo corto si digo que, por técnica y sentimiento, fue la mejor del concierto. Un paseo por el desierto con aires surferos que sostiene Jules Medeiros con las cuerdas de su guitarra. Un trallazo que dejó en bajonazo la última, Sight of You, su pálida versión de Pale Saints. En su vertiente ‘versionadora’, tendrían que haber tirado de su recreación del There is a Light that never goes out de The Smiths.

Para el bis, escogieron el repertorio del Only In Dreams. Primero la bailonga Always Looking y cerraron con el plato fuerte del disco, Coming Down. Una sentida y sentimental oda de Dee Dee a su madre fallecida por culpa de un cáncer. Una pena, por tanto, que en directo quede tan deslucida. Más aún si cabe con varios acoples de sonido y Jules peleándose con su técnico porque la guitarra no chutaba en condiciones. Un epílogo gris a un concierto apañadito (apenas una hora) donde, además de recrear las retinas de los curiosos, las Dum Dum Girls mostraron que tienen base para seguir contando con ellas en la jungla indie.

Fotos: Carlos Forjanes

 

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