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Destroyer, Teatro Barceló, Madrid (25-11-2017)

Autor:  | Google+ | @curtillo

Con “Ken”, Dan Bejar y sus Destroyer han recuperado parte de la inspiración que perdieron en su anterior trabajo, el irregular “Poison Season”. Y, aunque no está al nivel de esa obra maestra llamada “Kaputt”, cuenta con un buen número de canciones sobresalientes. Es algo que pudimos comprobar la otra noche en una sala llena hasta la bandera, ya que su concierto de Madrid estuvo centrado en este último trabajo. Aunque, por supuesto, también tuvo tiempo de echar la vista atrás unas cuantas veces.

El telonero fue Nicholas Krgovich, conocido por sus grupos No Kids, Gigi y P:ano, aunque en esta ocasión venía a actuar en solitario (con el toque de color de su camiseta de Justin Bieber). Interpretó varios temas propios que sonaban a The Blue Nile o a Kings Of Convenience pasados por un filtro minimalista. El público no llegó a conectar, quizá porque la propuesta era demasiado intimista para el Teatro Barceló.

Hay que reconocer que, a pesar de que Bejar es el artífice de este proyecto, gran parte de los méritos de su directo se los lleva su banda. Fueron ellos los que sacaron un sonido que rozó la perfección. Y eso que, con una banda de seis personas, entre los que hay un trompetista y un saxofonista, no es fácil que todo encaje, pero ellos lo consiguieron. Aunque no le vamos a quitar protagonismo a Bejar, que también supo envolver la sala con su voz cálida y esa extraña timidez que le entra encima de un escenario. La cual, intentó quitarse a base de darle a la cerveza.

Tocaba presentar su último trabajo, y no se complicaron mucho la vida. Los tres primeros temas que sonaron fueron los que lo abren, y en ellos ya pudimos ver cómo iba a ir el resto de la noche. Fue intercalando su lado más elegante y su lado más guitarrero, y en las dos facetas consiguió la aprobación del público. Quizá, gustaron un poco más las canciones de su “Kaputt”, y las que siguen la misma estela. Y es que, temas como ‘Chinatown’ o ‘Poor in Love’, no han perdido el gancho. Además, el saxo es un instrumento que impone mucho en directo. Pero no solo nos dejaron buenas sensaciones las canciones de su álbum más venerado, también brillaron algunos de los cortes de su último trabajo, como ‘Tinseltown Swimming in Blood’ y ‘A Light Travels Down the Catwalk’. Y cuando pisaron el pedal de distorsión, nos encontramos con una ‘In The Morning’ estupenda, y esa maravilla pop llamada ‘Cover from the Sun’. Aunque, claro, uno que ya los ha visto en directo unas cuantas veces, sabe que el mejor momento guitarrero de sus conciertos siempre llega con ‘Rubies’, y la otra noche no fue una excepción. Además, con ella cerraron la primera parte del concierto.

Para el bis volvieron a “Kaputt” y se hicieron una elegante ‘Suicide Demo For Kara Walker’ que, a pesar de ser un tema que casi se va a los diez minutos, se nos pasó en un suspiro. Y es que, resulto casi imposible no dejarse hipnotizar por esa combinación de saxo y trompeta.

Una vez más, Destroyer demostraron que tienen uno de los directos más solventes de la actualidad. Aunque claro, su enorme colección de canciones, también ayuda.

Fotos: Adolfo Añino

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