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Dent May + Wild Honey, Neu Club, Madrid (16-02-10)

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En últimos tiempos la oferta de bandas folk, neo-folk, anti-folk o como queramos llamarles da para tanto que es posible programar una noche con el ukelele como tema central. Eso es lo que ha hecho el Neu! Club trayéndonos a Wild Honey y a Dent May & His Magnificent Ukulele, con gran éxito de pùblico teniendo en cuenta que, además de martes, fue una noche de esas de raining cats and dogs.<

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En últimos tiempos la oferta de bandas folk, neo-folk, anti-folk o como queramos llamarles da para tanto que es posible programar una noche con el ukelele como tema central. Eso es lo que ha hecho el Neu! Club trayéndonos a Wild Honey y a Dent May & His Magnificent Ukulele, con gran éxito de pùblico teniendo en cuenta que, además de martes, fue una noche de esas de raining cats and dogs.


Abrían Wild Honey, esa formación de Madrid que se lo hacen todo ellos mismos y que están pegando el pelotazo merecidamente. Con una brillante ejecución de los temas de su debut, Epic Handshakes and a Bear Hug, hicieron gala de una buena coordinación y de su gusto por el trabajo bien hecho y en equipo. Cada nota, cada sonido, cada voz sonaba donde tenía que sonar y la delicadeza rotunda inundaba toda la sala. Guillermo, el cantante, alternaba ukelele y guitarra, mientras sus colegas acompañaban con otra guitarra y un banjo; y las chicas con sendos xilófonos y todo tipo de percusiones. Su música en directo se adorna hasta con el sonido de la fricción de un serrucho con un arco de violín o con una afinada guerra de silbidos.

Nuestros oídos perciben sonidos delicados y precisos y nuestros ojos ven a un grupo de chavales con pinta veinteañeros que saben lo que hacen, que lo hacen muy bien y que se lo pasan mejor aún. Mención especial al momento en que interpretaron una canción que transcurre únicamente al son del ukelele y la voz mecidos por las palmas del resto de integrantes; a la versión de los Beach Boys que se marcaron; y al momento en que el público coreaba a voz en grito el estribillo "oh Isabella don't cut your hair...". Para quien aún no sepa a qué suenan, apuntar que el desarrollo de algunas canciones, la voz y el tempo puede llegar a recordar de alguna manera a Herman Düne o a Wiretree.

Dent May apareció acompañado de su ukelele (y una guitarra), y de un compañero que hacía los coros y tocaba las maracas y la pandereta. Así de sencillo y con esos pocos elementos hicieron contonearse a toda la sala. Una sala en la que cabe señalar que había bastante público anglosajón, como ya viene siendo habitual en conciertos de grupos extranjeros relativamente nuevos.

Dent May es jovuenzuelo y así como muy freaky, con unas gafas parecidas a esas que usan los soldadores pero de nerd a la vez, y una gorra como de camuflaje. Entre los dos recrearon las melodías del álbum de una manera muy fidedigna, y qué manera de llenar el escenario. A ratos recordaban a los Suburban Kids with Biblical Names, y eso que son bandas bien distintas, pero con unas cadencias vocales y un halo naïve muy marcado en ambos casos. Interpretaron la mayor parte del disco, The Good Feeling Music of Dent May & His Magnificent Ukulele, y entre las sorpresas, una versión de una canción de Prince. Y la sala entera disfrutó de la actuación de este chico de Missisipi enamorado de la música de Serge Gainsbourg.

Es siempre una noticia magnífica que Neu! Club siga elaborando programaciones así de coherentes y siga apostando por ofrecer al público artistas actuales y con intereses similares. Programar una noche así, con el ukelele como denominador común, sin sonido de batería por ningún lado y estando a martes, es algo muy valiente. Pero como ya he dicho arriba les salió muy bien y llenaron. Pocos son ya los promotores que apuestan por retos de este tipo en Madrid, y esta sensibilidad y tesón son de agradecer en los tiempos que corren.


Fotos: Pablo Almarcha


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