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Crónica Vida 2014

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De las cenizas del Faraday nace el nuevo festival VIDA, del Molí de Mar a la Masia d’en Cabanyes, y lo hace con resultados de asistencia muy dispares. De la comodidad del viernes a la gran concurrencia de sábado, motivada por la popularidad de Lana Del Rey. Además al idílico paraje del bosque y la masía se contrapone la considerable distancia a recorrer a pie hasta el recinto.

VIERNES 4

M. WARD: En un set corto de 48 minutos (incluyendo el bis) y acompañado de tres músicos más, nos sumergió en el escenario principal con su folk rock sin concesiones, ante una audiencia escasa, mezcla de indies, gente de la zona y curiosos. Menos intenso que en su paso por el Azkena de 2012, pero más rockero que en Primavera Sound 2011, cerró en el bis con una versión de “Roll Over Beethoven” de Chuck Berry.

TIMBER TIMBRE: Su rock melancólico y con toques de psicodelia sonó con gran volumen en el escenario 2, ante un público disperso. Se me hicieron más lineales que en otras ocasiones, como cuando en el 2011 abrieron para Akron Family en KGB o acompañando a Micah P.Hinson en Razzmatazz.

RUFUS WAINWRIGHT: Era la estrella del viernes y gracias a la poca asistencia pudimos disfrutarlo en la cercanía, aunque el concierto estuvo lastrado por las conversaciones más banales, típicas de los festivales. Apareció en solitario, guitarra y piano y como no, su emocionante voz y pose de diva. Encandiló a los fans con sus “Cigarrettes And Chocolat”, su versión de “Hallellujah” de Leonard Cohen,I Don´t Know What Is” y “Gay Messiah”. Después de un tema a capella volvió para un bis al piano, pero no cedió a las peticiones de interpretar Barcelona. Lo dejó para la próxima vez.

ARCHIE BRONSON OUTFIT: El broche perfecto para el cierre de la jornada lo pusieron los ingleses con su rock con toques blues e influencias de Black Crowes, presentando su cuarto disco “WiId Crash”. En un festival dominado por los sonidos indies y propuestas comerciales dieron la nota discordante.

SÁBADO 5

La estrella de la jornada era Lana del Rey y eso se notó al entrar porque ante el escenario principal se había instalado una multitud de adolescentes desde la apertura del recinto. Y allí permanecieron sentados con las flores en el pelo y los móviles a punto. Pero la jornada tuvo también otros protagonistas.

SILVIA PEREZ CRUZ y RAÚL FERNÁNDEZ: En el escenario El Vaixell, que como su nombre indica es una barca, se concentraron familias enteras esperando pacientemente sentadas su presencia. Dieron un concierto mágico por el entorno y la respuesta entusiasta de los asistentes. Silvia cantó con elegancia y maestría y emocionó con sus comentarios entre canción y canción, siempre con el perfecto contrapunto de la guitarra eléctrica de Raúl, a veces acariciante, a veces furiosa y distorsionada.

YO LA TENGO: Ira Kaplan, Georgia Hubley y James McNew, los tres integrantes de Yo La Tengo, parece que no pudieron probar sonido pero como las primeras canciones eran pura distorsión no se notó demasiado. Era curioso observar los semblantes de los adolescentes y sus mamás, que no querían perder su preciada cercanía al escenario, ante la descarga sónica inicial. Fueron cambiando a menudo de instrumentos y las labores vocales, y además bajaron el tono con canciones como “I’ll be Around”, pero los seguidores de Lana del Rey siguieron incrédulos hasta la parte final de su concierto, donde sonó su versión de “Little Honda” de Beach Boys. Fueron 70 minutos en escena y de lo mejor del festival con M. Ward y Rufus Wainwright.

LANA DEL REY: Era el reclamo del festival y la causante de la gran afluencia de la jornada del sábado. Con división de opiniones sobre su valía musical, lo cierto es que su show fue ameno, siempre con estudiado look: vestido verde, descalza y fumando sin parar. Arrancó el delirio de las fans (móviles en alto) en cuanto inició su concierto con “Cola·. Siguió con “Body Electric”, “Blue Jeans”, “West Coast” y después de la aclamada “Born to Die” se dio un baño de masas bajando al foso, firmando y presentándose a selfies y fotos varias durante casi cinco minutos. Continuó con “Ultraviolence”, “Carmen” y cantó a capella “Old Money” a petición de algunos fans. “Video Games” y “National Anthem” no podían faltar en la parte final de una actuación de unos 70 minutos.

AUSTRA: En el escenario 2 aparecía Katie Stelmanis al frente de Austra y lo hacía cubierta por un pamela roja, cerraron para este cronista la jornada con un synth pop bailable sin especial encanto.

Como conclusión y dada la divergencia de asistencia ambos días, creo que habría que acertar con el cartel y no dejarlo todo a expensas del tirón de 2 grupos o solistas por día, ampliando la oferta con otros nombres de más enjundia que los de este año.

Fotos: Meritxell Rosell

 

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