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Crónica NOS Primavera Sound 2015

Autor:  | Google+ | @curtillo

El NOS Primavera Sound se ha convertido en una apuesta segura para los que añoran las ediciones menos multitudinarias del Primavera Sound de Barcelona. En el festival portugués hay muy pocos solapes, no hay que correr cientos de metros para ver a un grupo u otro, y, además, los precios son mucho más asequibles. Por supuesto, no todo son ventajas: la logística no está tan engrasada como en Barcelona (no he visto un festival con tan pocos baños en toda mi vida), y la preciosa ciudad de Oporto no está preparada para recibir una avalancha de gente semejante en tan pocos días (el transporte público del centro de la ciudad al Parque da Cidade fue el principal problema).

En su edición de 2015, el NOS Primavera Sound ha recibido a más de 25.000 personas por día de 40 nacionalidades distintas. Unas cifras que hacen cómodo un recinto como el del Parque da Cidade, donde apenas hay aglomeraciones y uno puede ver los conciertos en las primeras filas sin tener que estar media hora antes. Además, aquí no existe el dichoso reservado para los VIPS en la parte de delante de los escenarios, lo que supone otra ventaja más para el festivalero de a pie. La zona de restauración y la de puestos de venta (discos, ropa, etc.) nos gustó mucho, y en la de prensa nos trataron estupendamente. Exceptuando el tema de los baños, todo lo demás estuvo muy bien organizado.

Respecto del cartel, muy pocas diferencias con su hermano barcelonés. Tan solo destacar la inclusión de Death Cab For Cutie y FKA Twigs, y la ausencia del combo de The Strokes, o bandas como Sleater-Kinney (evidentemente, al ser más pequeño y tener menos escenarios, en Oporto no se pueden ver los 200 grupos que van a Barcelona). Aquí os dejamos con un resumen de lo que dio de sí esta edición, donde la protagonista absoluta no fue otra que Patti Smith.

Jueves

01_cinerama

La primera toma de contacto con el festival la tuvimos con Cinerama. El proyecto pop de  David Gedge cuenta con cuatro discos y alguna que otra recopilación, en las que el líder de The Wedding Present despliega su lado más amable. Según teníamos entendido, para el Primavera Sound contaba con una orquesta, pero en Oporto la orquesta fue un teclado. Una pena, ya que su pop elegante se apoya en una gran cantidad de cuerdas, y aquí no lo pudimos disfrutarlo en todo su esplendor. Aun así, temas como ‘Kerry Kerry’, ‘146 Degrees’ o ‘Your Charms’ brillaron bajo el cielo encapotando de la ciudad portuguesa. La lástima es que se dejará fuera canciones como ‘10 Denier’ o ‘Lollobrigida’. Eso sí, compensó esas ausencias con una estupenda ‘Wow’, con la que cerró el concierto a base de distorsión y potencia; algo así como si él mismo se dejara llevar por el espíritu de su otra banda.

02_mikalcronin

Tras Cinerama, tocaba ir al escenario contiguo y comprobar de lo que era capaz Mikal Cronin. Ante un público sorprendentemente joven, el norteamericano fue capaz de fusionar sus dos facetas sin que el concierto se resintiera en ningún momento. Tanto su lado más power-pop, ese que despliega en su estupendo último trabajo, como su faceta más garage, brillaron en el escenario Super Bock. Sonó potente y consiguió que todos los presentes vibraran con ‘Turn Around‘ y ‘Mind My Mind Up’, con las que empezó su concierto. Por supuesto, el grueso de su actuación estuvo formado por las canciones de “MCIII”, que para eso es el disco que está presentando este año, pero no se olvidó de dejarnos algún corte de sus discos anteriores. Ahí es donde entró el Mikal Cronin más potente, en temas como ‘Apathy’, ‘Am I Wrong’ o ‘Weight’, que sonaron contundentes y sucias. Para el final, y tras darnos otra ración de distorsión con ‘ii) Gold’, optó por irse a su vertiente más suave y dejarnos una bonita ‘vi) Circle’. Uno de los mejores conciertos del festival, sin duda.

03_macdemarco

Aparte de ser un maratón de música en directo, los festivales también sirven de termómetro para para ver quién es la nueva estrella entre la chavalada. Ese premio se lo llevó Mac DeMarco, que poco a poco se ha ido convirtiendo en todo un fenómeno entre el público más joven, que disfrutó de lo lindo con su actuación en el escenario más grande del festival. No es para menos; el canadiense y su banda son unos payasos, pero unos payasos con buenas canciones. Así, entre bromas con el público, felicitaciones a su roadie (lo comparten con Mikal Cronin, que también le felicitó en su concierto), y alguna pequeña locura, nos deleitaron con una colección de temas de lo más fresca.‘Salad Days’, ‘Ode To Viceroy’, ‘Freaking Out The Neighborhood’… el de Edmonton se dejó muy pocas canciones en el tintero y, por supuesto, también hubo cambio de cuerda a mitad de concierto (como en Barcelona), momento en el que su banda tomó el protagonismo con una versión del ‘Over And Done With’ de The Proclaimers. Tampoco faltó su baño de masas entre el público, que le llevó en volandas hasta la torre de sonido y lo trajo de vuelta al escenario. Con un innecesario calvo al final del concierto cerró una actuación divertida y de calidad. No se puede pedir más.

04_interpol

Interpol se les pasó el arroz hace años, y lo demuestran continuamente en sus directos. Los neoyorquinos eran las grandes estrellas de la primera jornada del festival, y lo único que consiguieron fue el mayor número de bostezos de todo el día. Lo peor es que resultaron aburridos con un setlist compuesto por sus mejores canciones (las de sus dos primeros discos). Los de Paul Banks hicieron un concierto plano, en el que todo sonaba igual, y donde sus guitarras oscuras resultaron perezosas. Para colmo, Banks tiene una voz de abuela que tira mucho para atrás. Tuvieron algún momento interesante con ‘Evil’, la segunda parte de ‘PDA’ (lo mejor que han hecho nunca), y el bis, en el que recuperaron ‘Untitled’ y ‘Stella Was a Diver and She Was Always Down’, dejando claro que su primer disco contiene las mejores canciones de su repertorio. Aun así, poca emoción hubo con estos temas tras una hora soporífera. Están tardando mucho en bajarles a segunda división.

Para cerrar la jornada del jueves, nada mejor que Caribou y su fiesta electrónica. Aunque esto de electrónica habría que decirlo con la boca pequeña, ya que el canadiense es uno de esos artistas a los que les gusta llevar su música al directo con instrumentos convencionales. Encima del escenario, el de Ontario se hace acompañar de una banda al completo, y da mucha importancia a las percusiones reales, llegando a contar con dos baterías que, en muchos momentos, suenan a la vez. Este espectáculo se agradece una barbaridad cuando es tarde y uno ya está cansado. Además, si se montan un final de concierto espectacular con ‘Can’t Do Without You’ y ‘Sun’, uno se va a la cama más que satisfecho.

Viernes

05_giantsand

Comenzamos la tarde del viernes con la propuesta de rock de raíces (country alternativo, americana y otros muchos estilos fusionados con gran acierto) de Giant Sand. A Howe Gelb lo habíamos visto en tres ocasiones en muy poco tiempo en Madrid (una de ellas con Steve Shelley), pero todavía no habíamos podido disfrutar de su grupo al completo, que cumple ahora 30 años. No nos engañemos, Giant Sand es Howe Gelb. De hecho, sus miembros han ido cambiando con los años, prácticamente con cada disco. La actual formación es excelente (ha recuperado a miembros de distintas épocas del grupo), y nos demostraron lo bien que suenan en un concierto que se centró en su último trabajo que, por suerte, está lleno de excelentes canciones. Sólo nos ofrecieron algunos temas antiguos, como ‘Ride The Rail’ o ‘Lost Love’, pero las canciones del nuevo trabajo no bajan el listón (especialmente ‘Hurtin’ Habit’), por lo que el público lo disfrutó de principio a fin. Además, Gelb, con su característico sentido del humor, añadió frescura a la actuación (hizo gala de conocer bien a los portugueses y habló de la diferencia entre los del norte y los del sur, levantando aplausos entre los presentes).

06_pattismith

No deja de ser curioso que el mayor reclamo de un festival en 2015 sea Patti Smith tocando un disco de hace 40 años. Aunque los cabezas de cartel de los festivales no dejan de repetirse año tras año y muchos suelen ser viejas glorias, Patti Smith nos dejó la mejor actuación del festival. A sus 69 años, dio una lección fuerza y actitud encima del escenario a todos los presentes. Con todos los Giant Sand y Steve Shelley ejerciendo de fans en un lado del escenario, la de Boston dejó claro que el misticismo de “Horses” está más que justificado, y no sólo por ese comienzo con su revisión del ‘Gloria’ de Van Morrison, la cual ha hecho suya, y con la que consiguió hacer botar a todas las primeras filas que, a las 7 de la tarde, sudaban bajo un sol de justicia. La intensidad que ofrece Patti Smith encima de un escenario es digna de ver, y su interpretación de ‘Birdland’ pone los pelos de punta a cualquiera. Por no hablar de ese medley llamado ‘Land’, con el que consiguió ofrecernos los diez mejores minutos de todo el festival. Además, no sólo tuvo tiempo para recrear “Horses”. Tras dedicar su elegía final a los muertos del rock, tocó sus dos mayores éxitos. Quizá, ‘Because The Night’ y ‘People Have The Power’ no pegaban mucho con el resto de la actuación, pero siempre es un placer escucharlas en directo y ver a Patti Smith con el puño en alto animando a la gente a que sea libre.

07_twerps

Tras la intensidad de Patti Smith, lo mejor era irse a lo fácil y disfrutar del pop sin complicaciones de Twerps. A los australianos les tocó lidiar con el mal sonido del escenario Pitchfork (según su bajista, “sonaba a culo”) y sus canciones de poco más de dos minutos se vieron deslucidas por ello. También es cierto que ellos no le ponen muchas ganas, y dejaron que la calidad de temas como ‘Back To You’, ‘Stranger’, o la bonita ‘Adrenaline’, se encargaran de conquistar al público. Lo consiguieron en alguna ocasión, pero la sensación general fue que su indie-pop deudor de The Clean y la escena neozelandesa de los primeros ochenta funciona mejor en disco.

08_replacements

The Replacements demostraron que son uno de los mejores grupos de rock de los últimos cuarenta años, pero también demostraron que su reunión no tenía tanto tirón. Los norteamericanos siempre han sido un grupo de culto, y el escenario más grande un festival les queda enorme. Pasó lo mismo con Ride al día siguiente, que sí, que también tienen muy buenas canciones, pero no tanto poder de convocatoria. En cambio, a otros grupos como Belle & SebastianSpiritualized, o The New Pornographers, que tuvieron que tocar en otros escenarios, casi se les habría quedado pequeño el Palco Nos. Y después de este inciso, seguimos con The Replacements, para destacar las ganas que Paul Westerberg y compañía le pusieron al que, al parecer, era su último concierto de la historia (eso comentaron más tarde). Fueron más de una veintena de canciones donde no faltaron clásicos como ‘Takin a Ride’, con la que abrieron, ‘Androgynous’, o ‘Bastards of Young’. Además, sonaron sus versiones del ‘Maybellene’ de Chuck Berry y el ‘20th Century Boy’ de T. Rex. Eso sí, no les perdonamos que se dejaran fuera ‘Unsatisfied’, pero es cierto que el concierto se centró en su faceta más rock y más acelerada, y ese pedazo de balada no pegaba mucho.

09_spiritualized

Uno de los pocos solapes dolorosos del festival fue el de Belle & Sebastian con Spiritualized. Aunque nos gusta mucho el último trabajo de los escoceses, nosotros optamos por la psicodelia ruidosa de Jason Pierce y los suyos. Los británicos desbordaron el escenario ATP, y dieron una auténtica lección de cómo fusionar las guitarras ruidosas y densas con el espíritu soul. Jason Pierce llegó, se puso el micrófono de lado, y en ningún momento miro al público. Tampoco se dirigió a él, y la verdad es que no hizo falta. Durante poco menos de una hora fueron metiéndonos en su mundo lisérgico y espeso, que sólo se vio salpicado por algún arrebato rockero como el de ‘Electricity’, que sonó poderosa y contundente. Dio buena cuenta de su faceta más soul, que para eso llevaba un par de chicas que cantaban divinamente. Temas como ‘Lord Rain On Me’ o ‘Soul On Fire’ sonaron grandes y épicos, y con ‘Walking With Jesus’, el único tema que recuperó de Spacemen 3, dejó a más de uno con la boca abierta. Para el final se guardó ‘Take Your Time’, donde las guitarras ruidosas y el soul se unen a la perfección. Un concierto sublime.

Habíamos oído maravillas del concierto de Antony and the Johnsons en Barcelona, y que la comunión entre el público y el artista fue excepcional, pero en Oporto no fue todo tan bonito. Sin duda alguna, es un riesgo importante poner un concierto así en un escenario al aire libre un viernes a las doce de la noche, y más si a esa hora no hay nada en los otros escenarios. Suponemos que fue el propio Antony el que pidió esto –aquí no es como en el Primavera de Barcelona: si hay alguien tocando en un escenario, se escucha perfectamente en cualquiera de los otros tres-, ya que su nuevo espectáculo no permite interrupciones de agentes externos, pero si hubiera habido algo de zapatilla para los mascachapas que teníamos al lado, hubiéramos disfrutado más del concierto. Aun así, ver a Antony arropado por una orquesta nos dejó algunos momentos asombrosos. Fue el caso de las sentidas ‘Cripple and the Starfish’, ‘I Fell In Love With a Dead Boy’ o ‘Hope There’s Someone’, que pusieron los pelos de punta a más de uno. Pero es algo que ya nos esperábamos, por lo que lo más destacable del concierto fueron las sorpresas. La primera fue ‘4 Degrees’, un intenso y contundente tema nuevo, en el que vimos a un Antony mucho más animado, y que nos dejó con muchas ganas de escuchar su versión de estudio. La otra fue la versión de ‘Blind’, ese rompepistas que sacó hace unos años con Hercules & Love Affair, en la que cambió los ritmos disco por una orquesta y, aun así, consiguió hacernos bailar. Una auténtica maravilla. Mención aparte merece la puesta en escena, con esa extraña (y asquerosilla) película japonesa de arte y ensayo, de la que todavía no sé qué pensar.

Sábado

10_thurstonmoore

Para empezar la última jornada del festival había que elegir entre Baxter Dury y Thurston Moore. No nos costó mucho decantarnos por el ruido y la distorsión del neoyorquino, ya que su “The Best Day” fue uno de los mejores discos del año pasado, y la banda que se ha montado con su excompañero Steve Shelly y Debbie Googe de My Bloody Valentine, bien merece un vistazo. No nos equivocamos. Moore está en plena forma y nos dejó una hora de tormentas eléctricas, esas que lleva perfeccionando más de treinta años. Eligieron un repertorio curioso, en el que el protagonismo se lo llevaron los temas más largos de “The Best Day”, que fueron el grueso del concierto. Es más, con ‘Forevermore’ y ‘Speak to the Wild’, con las que empezaron, se fueron hasta los 25 minutos. Eso sí, en ningún momento se hicieron largas, sino todo lo contrario; no queríamos que se acabaran nunca. Tras ellas, nos obsequiaron con dos temas nuevos que siguen la misma línea del disco, sobre todo ‘Turn On’, en la que juegan con esos crescendos guitarreros tan característicos. Para cerrar, tocaron una potente y alargada ‘Grace Lake’, que nos dejó más que satisfechos.

11_foxygen

Un servidor es de los que piensa que el último trabajo de Foxygen es una tomadura de pelo y, después de ver su directo, creo que ellos también piensan lo mismo. En sus conciertos, lo que menos importante es la música, y el protagonismo se lo lleva las locuras de Sam France, su cantante. Tirando de Bowie, Elvis, y mil cosas más, consigue meterse al público en el bolsillo a las primeras de cambio, pero la broma cansa muy pronto. Le acompañan una joven banda y unas coristas y bailarinas que están aceleradas durante todo el concierto. Así, entre las leches de France contra todo lo que se le ponía delante, algún discurso gracioso, o una pelea con espadas de juguete entre el bajista y el guitarrista, sonaron dos o tres temas interesantes como ‘We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic’, con la que empezaron, ‘Hot Summer’, o ‘No Destruction’. Su hit, la genial ‘San Francisco’, sólo sonó enlatada, cuando a mitad de concierto se fueron a cambiar de ropa. Bien para media hora, pero más tiempo terminan aburriendo.

12_damienrice

Damien Rice soló necesito un par de focos en el centro del escenario, su guitarra y su voz para conquistar a los miles de personas que presenciaron su actuación en el escenario principal del festival. El de Dublín maneja de maravilla sus pedales, que reproducen loops, y lo convierten en un hombre orquesta. Así es como consigue que sus conciertos en grandes recintos no queden desangelados. Una buena prueba de esto fue ‘9 Crimes’, el segundo tema que tocó, que sonó desgarradora, con una distorsión sucia que fue entrando poco a poco y estalló al final de la canción. Esta suciedad le dio mucho juego, y apareció en varias ocasiones (‘Elephant’ o ‘I Remember’), pero no la necesitó para triunfar, como bien demostró con la delicada ‘The Greatest Bastard’, con la que puso los pelos de punta a más de uno. Sin duda alguna, su actuación, fue una de las sorpresas más gratas del festival.

13_theexhex

Entre el pop melancólico de Death Cab For Cutie y el rock divertido de The Ex Hex, lo tuvimos claro: había que estar en el escenario Pitchfork para ver a las Go-Go’s del siglo XXI. El trío de Washington cuenta con uno de los debuts más entretenidos de los últimos años, y su rock con influencias de la new-wave está lleno de hits para botar y bailar sin parar. Sobre el papel, la elección estaba clara, pero su directo nos defraudo un poco. Una vez más, el sonido del escenario no ayudó mucho (esa batería con sonido de lata nos fastidió buena parte del concierto), y aunque empezaron bien, enseguida se vinieron abajo. No se sintió la frescura que tienen en su disco, y tan solo lograron dar en clavo en algunos temas como ‘Don’t Wanna Lose’, ‘Waste Your Time’ o ‘Radio On’. Una lástima. A ver si a la próxima consiguen conectar un poco más con el público.

14_ride

En su día se criticó mucho la elección de Ride como cabeza de cartel del festival. Y no fue por su calidad, que es indudable, sino por su poder de convocatoria. Al contrario que otras de las reuniones de los últimos años, esta estaba mucho menos justificada, ya que, salvo en UK, donde tuvieron algún disco en el top 10, nunca fueron una banda excesivamente famosa. Además, tampoco cuentan con ese halo de misticismo que sí tienen bandas como My Bloody Valentine o Pavement. Esto se vio reflejado en su concierto en Oporto, donde el escenario principal se les quedó grande. Afortunadamente, su colección de canciones consiguió hacernos olvidar lo desangelado que estaba aquello. Para los que somos seguidores de los británicos, es todo un lujo volver a ver a Andy Bell y a Mark Gardener compartir las voces encima de un escenario, y aunque no sonaron tan contundentes como esperábamos, nos pusieron nostálgicos con su colección de temas de los primeros noventa. Lógicamente, fue su faceta más shoegaze la que consiguió levantar más aplausos. ‘Leave Them All Behind’, ‘Like a Daydream’, ‘OX4’, ‘Dreams Burn Down’ o ‘Taste’ nos trasportaron a esos primeros años noventa llenos de guitarras y distorsión. Incluso llegaron a funcionar algunos de sus temas más britpop como ‘Time of Her Time’ o ‘Black Nite Crash’. Pero claro, el premio se lo llevó ‘Vapour Trail’, que para eso es su mejor canción.

15_pornographers

Pocos grupos actuales tienen una colección de hits tan grande como The New Pornographers. Por eso mismo, uno no se explica qué hacían tocando en uno de los escenarios más pequeños del festival, mientras Dan Deacon tiraba de zapatilla sin sentido en uno de los grandes. En cualquier caso, los canadienses dieron uno de los mejores conciertos de todo el fin de semana, y aunque para los directos se dejan a Neko Case y a Dan Bejar en casa, A.C Newman y sus compañeros se valen por sí mismos. Aunque su último disco todavía está reciente, su concierto fue un repaso a lo mejor de su carrera, y un no parar de bailar y cantar. Así, entre ‘Brill Bruisers’, ‘Dancehall Domine’ y ‘Champions of Red Wine’, de su último álbum, sonaron algunos de sus grandes clásicos, como ‘Sing Me Spanish Techno’, ‘The Laws Have Changed’ o ‘Mass Romantic’. Además, como un buen grupo de pop, saben que hay que dejarse lo mejor para el final, y eso es lo que hicieron. Si tienes una canción tan buena como ‘The Bleeding Heart Show’ tienes que cerrar con ella, y dejar al público feliz, como pasó en Oporto. Un diez para ellos.

Aquí ponemos fin a la crónica del NOS Primavera Sound 2015. Con casi total seguridad, repetiremos en 2016 y os lo volveremos a contar y a mostrar en Indienauta.

Fotos: Adolfo Añino

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