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Crónica del Azkena Rock Festival 2016

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Rock y lluvia persistente en la 15ª edición del Azkena Rock Festival 2016.

Las cifras de asistencia facilitadas por la organización indican mayor asistencia la jornada del sábado (18000) frente a las 12200 del viernes. Lo cual denota el tirón de THE WHO frente a la falta de un cabeza de cartel con más tirón de la primera jornada. La lluvia fue protagonista durante la primera mitad de la jornada del viernes, obligando a suspender al poco de iniciada la actuación de JULIAN MAESO en la plaza de la Virgen Blanca (le concedieron desquitarse con notable éxito, según cuentan, en el escenario 3 el mismo día). Afortunadamente la segunda jornada la lluvia solo hizo acto de presencia intermitentemente, respetando a THE WHO, que fue con diferencia el de mayor afluencia. La coincidencia de horarios de los escenarios 2 y 3 fue uno de los handicaps, así como la insuficiencia de lavabos y la requisa de paraguas en los accesos al recinto. Los puestos de comida en cambio mejoraron ostensiblemente.

Entre los conciertos memorables, para este cronista, destacar los de THE WHO, LUCINDA WILLIAMS, BLACKBERRY SMOKE, DANIEL ROMANO, RADIO BIRDMAN, REFUSED y LUKE WINSLOW-KING.

VIERNES 17

LONDON SOULS: La persistente lluvia dejó despoblada la explanada del segundo escenario dedicado a David Bowie, con la mayoría de asistentes guareciéndose debajo de los toldos ubicados cerca de los puestos de comida y bebida. Verlo desde la distancia no impidió disfrutar, pero si mitigó el impacto, de la energía desplegada por el dúo neoyorkino de guitarra y batería. Reminiscencias de The Cream y Led Zeppelin, en la onda de unos Black Keys primigenios, más disfrutables en sala.

DANIEL ROMANO: El canadiense fue para mí una de las sorpresas agradables de la primera jornada. Su country rock sonó más contundente en la mayoría de temas de lo que presumía y sus medios tiempos y baladas no desentonaron. A pesar de verlo en la distancia el escenario principal dedicado a Lemmy Kilmister, sonó suficientemente alto y claro.

VINTAGE TROUBLE: Todo lo contrario que en escenario 2, donde a pesar del chaparrón algunos asistentes (más que antes) se acercaron a contemplar de cerca las evoluciones del animal de escenario que es el cantante Ty Tyler, emulando a leyendas del soul como James Brown. Arropado por una banda de garaje rock su show es imparable. Pero entre la distancia, un sonido muy liviano desde las carpas, la abundancia de medios tiempos y que era la cuarta vez que los veía en menos de dos años esta vez su impacto se diluyó.

LUCINDA WILLIAMS: Era mi apuesta de esta jornada y no me decepcionó en absoluto. Sabia que esperar de ella y, de menos a más, cumplió con creces con una banda solvente en la que destacaba el guitarrista Stuart Mathis y un sonido correcto. Ni la lluvia pudo deslucir su maestría a la voz y la guitarra y cuando en la recta final entonó “Rockin in the Free World“ del gran ausente y deseado Neil Young, se cerró el grifo y dejó de llover hasta la finalización de la jornada. El lunes nos desquitamos con Neil en Barcelona en un concierto antológico de casi dos y media, donde también sonó este tema.

BLACKBERRY SMOKE: Deslumbraron en Bikini este mismo año y volvieron a envolvernos con su rock sureño con reminiscencias de The Allman Brothers, entre otros. Son en la actualidad uno de los mejores referentes del género y sus duelos de guitarra dieron momentos memorables . Se atrevieron incluso con una versión de Bob Marley.

HELLACOPTERS: La anulación de PRIMAL SCREAM, por la caída del escenario de Bobby Gillespie anunciada a los 10 días del inicio del festival, posibilitó la sustitución por THE HELLACOPTERS, que se habían reunido recientemente para una actuación en el Sweden Rock Festival. Desapareció la cuota indie de este año y homogeneizó la recta final de la primera jornada. Con Dregen y su característica capucha a a la guitarra y el líder de Imperial State Electric (habitual del Festival) a la voz, con su gorra de plato desgranaron los temas de su primer disco “Supershitty To The Max” y finalizaron con “(Gotta Get Some Action) NOW” su Show de unos 80 minutos incluyendo el bis fue enérgico pero algo lineal.

DANZIG: Una de las decepciones del festival fue la que protagonizó Glenn Danzig, ex cantante de Misfits, al frente de DANZIG. Su rock oscuro, su voz y la banda no estuvieron a la altura de su leyenda.

GUTTERDÄMMERUNG: Cerró la jornada la proyección de la película GUTTERDÄMMERUNG anunciada como muda, aunque no era del todo cierto, con la música proporcionada por una banda en la ejercía como cantante Jesse Smith, parapetados detrás de la pantalla la mayor parte del tiempo y con apariciones puntuales de Henry Rollins, recitando algunas frases y narrando (también interprete en algunos pasajes junto con Iggy Pop y Lemmy Kilmister). A este último estaba dedicado el escenario principal donde se proyectó y su cara en los carteles laterales con el nombre del escenario presidieron el evento, como otro homenaje póstumo, a la que se sumó la versión de “Ace Of Spades” de Motörhead. Lástima de la hora y el frio vitoriano con los pies y piernas calados aún.

SABADO 18

LUKE WINSLOW-KING: El cantante y guitarrista originario de Michigan y establecido en New Orleans, de cuya amalgama de sonidos se nutre su música, actuó la noche anterior en el escenario 3 dedicado a Scott Weiland, en competencia con Danzig. Repitió en la plaza de la Virgen Blanca en uno de los conciertos matutinos más largos que recuerdo en Vitoria. Fueron 90 minutos de blues, rhytmn&blues, country y folk rock, con duelos incendiarios con el otro guitarrista italiano y excelente feeling con el público que llenaba la plaza.

RAVENEYE: El grupo del guitarrista de blues Oli Brown dió rienda suelta a su cara mas hard rock con encomiable entrega en un escenario principal, que poco a poco iba poblándose.

RADIO BIRDMAN: En el escenario 2 repetía en Mendizabala (12 años después y reciente su paso por salas como Bikini) la reunificada banda australiana, con el incombustible Rob Younger como vocalista. Descarga adrenalínica de garaje punk, mucho más intensa que en su primera visita y similar a la mencionada en Bikini. Por la coincidiencia del final de su set con el inicio de los también australianos The SCIENTISTS solo pude disfrutar de los primeros 40 minutos.

THE SCIENTISTS: No quería perderme a los también reunificados THE SCIENTISTS, bajo el liderazgo de Kim Salmon en el escenario 3. Pero un inicio algo errático (siempre suelen ser mejores los finales ) y tener que escoger de nuevo por solape con IMELDA MAY, me hizo replantearme mi planning inicial sobre la marcha y dar prioridad a Imelda.

IMELDA MAY: Cambio de look de Imelda, ahora con media melena y flequillo en vez del tupé, arrolladora y comunicativa como siempre y secundada con eficacia por su banda en clave rockabilly y swing y géneros afines. El sonido demasiado tenue, la continua cháchara del público y una cierta estandarización de sus temas me hicieron arrepentir de la decisión tomada y más teniendo en cuenta que ya es una habitual de nuestros escenarios.

THE WHO: Eran los cabezas de cartel de la jornada y del festival, lo que supuso una afluencia mayoritaria en el escenario principal. La espera se vio amenizada con proyecciones de toda su dilatada trayectoria con recuerdos a los fallecidos Keith Moon y John Entwistle. Superado el 50 aniversario mantienen su status y su shows siguen siendo extraordinarios con un Peter Townshend magistral a la guitarra y un Roger Daltry algo menguado vocalmente, pero que mantiene el tipo. Arropados por Zak Starkey a la batería, Pino Palladino al bajo, John Rabbit Bundrick a los teclados (creo recordar que lo presentaron, y por tanto de vuelta a la banda de la que se habido ido por desavenencias con Daltrey) y Simon Thownsend. Setlist modélico iniciado con las coreadas “I Can’t Explain”, “Substitute” y “Who Are You”, con incursiones en sus operas rock “Quadrophenia” y “Tommy” explosiones de “My Generation” y un recta final con “Baba O’Riley” y “Won’t Get Fooled Again”. Casi 100 minutos que supieron a gloria, deslucidos por el bajo volumen en la zona central delantera, los alaridos de satisfacción y los coros desafinados del público que tapaban al propio Roger Daltry.

REFUSED: Otra de las reunificaciones, la de los suecos REFUSED venía precedido de un sold out en Barcelona y encendidas críticas. En el escenario 2 no decepcionaron, fueron una apisonadora que no dio respiro. Con Dennis Lyxzen a la voz su hardcord punk triunfó merecidamente.

MARKY RAMONE: Cuando empezó a llover de nuevo a los 45 minutos del inicio de REFUSED, cambié de escenario. El más pequeño estaba abarrotado, así como la carpa lateral. Fueron los últimos veinte minutos de un show en el que el último superviviente de Los Ramones los homenajeaba, con el ubicuo Ken Stringfellow emulando a Joey Ramone. Ejercicio nostálgico con canciones enormes y buena respuesta de los asistentes.

SUPERSUCKERS: Un cierre distinto a la contundencia habitual de la mayoría de las ediciones festival. Bajo la lluvia Eddie Spagetti, aparentemente recuperado de su enfermedad, con voz ronca y a la guitarra acústica, basó en su set en el country rock, con abundantes medios tiempos. Pareció feliz de estar allí y aprovechó para fotografiarse con la banda y el público cada vez más menguante.

Ya están anunciadas la fechas de la edición de 2017 :será el 23 y 24 de junio y ya están a la venta los abonos.

Foto: Musicsnapper

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