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Crónica: Daydream Festival 2008


Primera edición del Daydream, festival que algún que otro mal pensado sugería que surgió con la intención de sangrar al personal por ver a los Radiohead, pero que realmente se convirtió en una cita llena de propuestas interesantes.


Además, parece que la organización tiene más o menos clara la intención de darle continuidad después del éxito de convocatoria que afirma haber tenido. El festival nació bajo la idea de un grupo seminal, Radiohead en esta ocasión, y a partir de ahí se configuró un cartel donde los artistas y grupos participantes tenían alguna relación con el grupo madre, como su afinidad por ejemplo, algo que puede acabar y empezar realmente donde uno quiera, pero que en este caso Sinnamon lo completó con una velada la mar de interesante. Había gran expectación por ver a la banda de Thom Yorke, que aumentó mucho más ante la duda de que si habría o no festival debido a la huelga de transportistas. Imaginamos que se sudó tinta hasta que no vieron aparecer los trailers de la banda por las puertas del Fòrum. Cabe alabar que tanto la banda como la organización hicieran todo lo posible para que, a pesar de la huega, el Daydream naciera sin ningún sobresalto de última hora. Afortunadamente así fue.


En cuanto a la velada no deja de sorprendernos que una banda tan poco amable en su propuesta musical sea capaz de reunir a 20,000 personas (según la organización). Queda muy patente tras ésto que Radiohead ya juegan en otra división, la de los estadios, especialmente por toda la parafernalia que despliegan encima del escenario. A todo ello hay que sumarle el concepto ecológico que intentan aplicar a sus conciertos, algo más o menos discutible y en lo que no vamos a entretenernos aquí.


Pero desviemos por un rato la atención de los triunfadores de la noche para centrarnos en lo que unos servidores pudieron picotear del Daydream festival. La maraton de grupos llevó a que Cuchillo estuvieran programados a primerísima hora de la tarde en el Auditorio, con lo que desgraciadamente llegamos a las últimas canciones. El dúo formado por Israel Marco (guitarra y voz) y Daniel Domínguez (batería y percusión), presentaban en directo su disco debut de título homónimo y lo hacían en el mejor lugar posible, la acústica y sonido del auditorio es tan excelente que nos hicieron disfrutar de todos los estupendos detalles que contienen sus canciones y que supieron trasladar de manera precisa y preciosa. La tranquilidad se rompió con Faust, ya que nos sumergieron en la oscuridad de su krautrock con aíres industriales. Momento de salir del Auditorio para encontrarnos con la tarde gris que acompañaba a los conciertos y con unos Liars que arrancarón con algún problema de sonido que poco a poco fue solucionándose hasta llegar literalmente a amedrentar a más de uno de los presentes que iba a ver exclusivamente a Radiohead porque era el único grupo que conocía del cartel. Y es que muchos de los presententes lamentablemente no llegaron a entender nada de la esquizofrénica propuesta musical de los norteamericanos. Tras ellos el turno de Bat For Lashes, que ya gustó más a todos los fans de Radiohead pero que a unos servidores su propuesta nos pareció limitada, (y no sabemos si es porque al verlos enseguida te viene a la cabeza Björk, y como que la islandesa queda a años luz). Vuelta al Auditorio y allí estaba la EMENC que adaptaron convincentemente piezas de los protagonistas del cartel en clave de música contemporánea, repertorio basado en temas de Jonny Greenwood (algunos de ellos de estreno mundial) y del disco "Ok Computer". La orquesta estaba formada por 14 miembros y fue dirigida por el Director Musical Titular del ENEMC, Sergio Alapont. Ya en el Auditorio también pudimos disfrutar de uno de los momentos más mágicos e intimos que nos brindó el Daydream. Low hacían acto de presencia para darnos unos cueantos achuchones con su letargia y rabia contenida. ‘Murderer’, ‘Sandinista’, ‘Dragon Fly’ o ‘Canada’, son algunos de los temas que desgranaron, un concierto poco efectista (con pocas canciones bandera del grupo), pero tremendamente disfrutable a pesar del final atropellado por la inminente salida al escenario grande de Radiohead y que significó el abandono de la sala por parte de muchos asistentes que no querían perderse ni un segundo de los protagonistas. Las voces de Alan y Mimi fueron como siempre sobrecogedoras.


Y llegó el momento esperado, con un set list de la noche y un espectáculo visual que en líneas generales convenció a los presentes.  A pesar de ello, hemos de hacer parada en el volumen y la disposición del escenario, cosa que no nos gustó en demasía. Algunos rumores se oyen de que la relación Ayuntamiento-vecinos-promotoras de festivales no atraviesa sus mejores momentos, con lo que sufrimos, en primer lugar, un recorte considerable de volumen, dando como resultado que en ocasiones se podía escuchar más las insulsas conversaciones  de las personas que tenías al lado (por cierto, hay que ver como la peña se gasta el dinero para luego, a la hora de la verdad, contar sus batallitas al amigo sin prestar mínimamente atención al concierto). Además, la disposición del escenario no fue la más idónea a nuestro entender, y ver medianamente bien a Radiohead se convirtió en árdua tarea, teniendo en cuenta que tampoco acompañaba la disposición de las pantallas gigantes. A pesar de ello, el espectáculo fue espectacular. Con rigurosa puntualidad, Thom y compañia hicieron acto de presencia y la gente se volvió loca durante las dos horas que duró el concierto. Se dedicaron principalmente a mostrar las canciones de su último disco, "In Rainbows": "15 Step", "Bodysnatchers" o "All i need", canciones que parecía que más sirvieron a la banda y los técnicos para hacer la prueba de sonido en directo, no sonando todo lo bien que era preceptible. En cuanto se calibraron los balances de la mesa de sonido hubo que frotarse los ojos varias veces durante el concierto, pues sonaron perfectos. Una webcam proyectaba sus imágenes en pantallas, el juego de luces estroboscópicas era simple y llanamente espectacular, y la banda rescataba además joyas de sus anteriores discos, como "The Nacional Antherm", "Optimistic", "Paranoid Android" o "Lucky", entre muchas más. Un brillante concierto que seguramente merece ser seguido en otras circunstancias menos dificultosas para el espectador.


 

[flickr set=72157605588412466]

 

Todas las fotografías han sido realizadas por Rafa Piera para Indienauta.com

Las fotografías contenidas en este reportaje fotográfico están a disposición de la organización del evento, grupos y solistas participantes y otros medios de comunicación. Puede solicitar copia en alta resolución y sin la marca de agua escribiendo un e-mail a info@indienauta.com indicando para qué serán utilizadas las copias. También procederemos a retirar aquellas fotografías que las personas interesadas (es decir, las que aparecen en las mismas) consideren deban ser retiradas. Para ello, pueden dirigirse a la misma dirección de e-mail.

 

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