Publicidad

Crónica Contempopránea 2014

Autor: | @criscsuper

Tras el triunfo de el Contempopránea en Badajoz a principios de junio, es cierto que durante la celebración de su hermano menor, el clásico de Alburquerque, sobrevoló la duda sobre su futura continuidad en este pueblo en el que lleva celebrándose desde hace casi 20 años. Pero una vez finalizado y tras días de recuperación, se puede decir con total seguridad que la edición “menor” goza de una estupenda salud, y eso que no cuentan con nombres espectaculares y llena-salas, o con grupos internacionales que atraigan a las masas. El Contempopránea de Alburquerque siempre ha sido un festival de los “pequeños”, no masificados y con un buen puñado de buenos grupos. Todo eso se agradece, y es cierto que si ahí siguen tras 19 años, por algo será.

El festival comenzó el jueves, con el pregón que este año lo realizaba Javier Retrovisor, y proclamando que el Contempopránea es una “religión”, y sus asistentes unos “mártires y santos” por seguir yendo año tras año a un pueblo como Alburquerque. También tuvo palabras de agradecimiento hacia Agustín Fuentes, organizador del Festival, y el cual parece ser que le han caído numerosas criticas desde que decidió desdoblar el festival haciendo otra edición en Badajoz. Tras el pregó, Man Pop Dj se encargó de seguir con la fiesta y de hacer que todos no paráramos de bailar.

Tras este “previo”, a lo largo de los siguientes dos días e dieron cita en el Pasillo de las laderas del Castillo de Media Luna grandes grupos, los cuales indudablemente atrajeron a la mayor parte de los asistentes festival como Niños Mutantes o La Habitación Roja, o grupos que sin duda nos sorprendieron muy gratamente a los presentes como Kokoshca y Exsonvaldes.

Una cosa que llamó la atención a los asistentes fue que este año el número de grupos participantes era menor, lo que posibilitaba que los conciertos empezaran más tarde de lo habitual, algo que en realidad no importaba demasiado al público, y que incluso se agradecía, dadas las altas temperaturas que hace en pleno julio en estas tierras extremeñas. La noche la comenzamos con Kokoshca, como he dicho una de las gratas sorpresas del festival. Los pamplonicas presentaron su útimo disco “Hay una luz” sin dejar a nadie indiferente, con una voz femenina que más de una cantante querría  en directo e incluso con unos espontáneos que subieron al escenario para hacerles los coros. Maika Makovski volvió a dar una lección de rock ‘n’ roll, rematando su gira “Thank you for the boots” antes de meterse en estudio para comenzar la grabación de su nuevo disco. Durante su concierto se vieron caras conocidas en primeras filas, como la que le iba a seguir sobre el escenario, RussianRed, la cual consiguió deleitar a un gran número de seguidores que allí se congregaron a la presentación de su “AgentCooper” como “Casper” o “MichaelP”, sin olvidar temas como “Fuerteventura” o “Cigarettes”, aunque  quizá tocar detrás de una rockera “de verdad” como Maika Makovski, no le ayudo en su intento de mostrar su nueva faceta de rockera, recién adquirida junto al cambio de registro de su último disco, y es que muy a su pesar sigue teniendo cierto poso de popera.

Los Niños Mutantes consiguieron dar uno de los grandes conciertos del festival, y eso que se dejaron para una mejor ocasión los temas antiguos, centrándose en sus tres último discos, y con dedicatoria incluida a una pareja, pero viendo la cantidad de público congregado casi ni importó. La actuación de los sevillanos Pony Bravo se cerró con la sensación de éxito total. Su deje andaluz al cantar, el cual a veces era inevitable compararlo, salvando las distancias, con No me Pises… y sobre todo sus letras sátiras y críticas hicieron del recinto una gran pista de baile, gracias a temas como “Mi DNI” o “La Rave de Dios”.

La jornada acabó con un estupendo Digital21dj que realizó una sesión que aunque se alejó quizá de los cánones poperos del festival, cierto es que la gente no paró de bailar. Además para rematar la faena remezcló más que acertadamente uno de los temas fetiche del festival, el “Quénosvaapasar” de La Buena Vida, algo que ya terminó por hacernos rendirnos a sus pies a los que allí nos encontrábamos

 

La jornada del sábado comenzó para la gran mayoría del público con los franceses Exsovaldes. Los franceses, los cuales han sido comparados hasta la saciedad con Phoenix, demostraron que tienen identidad propia, y según los comentarios que pudimos escuchar de gran parte del público que llenó a primera hora de la noche el recinto, había sido una de las gratísimas sorpresas del festival, si no la que más. Recorrió gran parte de su último disco, sin olvidar algún tema antiguo, y rematando con una particular versión de “Enamorado de la Moda Juvenil” de Radio Futura. Un diez.

León Benavente siguen siendo la sensación de la temporada y sus directos de lo más recomendables. Se han quitado el sambenito de ser la banda de Nacho Vegas para conseguir que eso quede como algo secundario. Su directo deja patente que son una banda, una gran banda, con unos temas que suenan más contundentes que en disco, sin dejarse nada en el tintero, y finiquitando su espectáculo con “La Palabra”, y sobre todo mención a “Ser Brigada”, con un Abraham Boba de lo más entregado. La Habitación Roja se encontró ante el papelón de actuar tras los León Benavente, y aunque fue la banda que más público congregó, cierto es que el concierto se quedó corto al centrarse en sus últimos discos, de los que se puede decir que no son los mejores, olvidándose por completo de prácticamente todos sus temas anteriores, deleitando por supuesto a sus nuevos fans, pero dejándonos muy fríos a los fans de siempre, sobre todo los fans de los principios. Eso sí, no se puede negar la entrega del grupo, un habitual ya en el Contempopránea, festival por el que han pasado ya en ocho ediciones.

Automatics eran la banda homenajeada este año, y aunque creo recordar que ningún grupo visto hiciera alguna versión de ellos, eso no importó. La banda de Jaén repasaron sus grandes tema, en un concierto oscuro y lleno de distorsiones, algo que por lo que se oyó por allí, hubo muchos a los que no agradaba demasiado. Pero en realidad fue impecable, y no parece que el tiempo haya pasado por sus temas, y es que poder escuchar temas como “Watchtoover” o “Swayfest” en directo es un lujo.

Un broche perfecto para mi Contempopránea en Alburquerque. Esperemos que el éxito del de Badajoz no signifique la desaparición de su edición “pequeña”, ya que cuenta con una gran cantidad de fans que van año tras año.

 

To Top