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Crónica Cartagena Jazz Festival 2013

Autor: | @bohemian_corner

Cuando un festival contiene la palabra “jazz” en su título, uno espera eventos puristas de ese sonido, como los del norte de España,que admiten cierta fusión con otros estilos pero cuyo límite sonoro imaginario no es atravesado. En cambio, en Cartagena pudimos acudir a conciertos de factura totalmente distinta, pero que ayudan a entender de forma clara la idiosincrasia de este festival.

En dos emplazamientos se llevaron a cabo todos los conciertos: Nuevo Teatro Circo, acogedor y perfecto para actuaciones más íntimas, y Auditorio El Batel, simplemente espectacular, a la altura de cualquier recinto de una gran ciudad europea.

Faltó poner la guinda al festival con el recital de The Waterboys , pero colgaron el cartel de no hay billetes varias semanas antes y fue imposible asistir.

El primer plato fueron los norteamericanos Low. !Qué forma de comenzar esta edición de Cartagena Jazz Festival! Lo hicieron con “Plastic Cup”, es decir, sin contemplaciones, dispuestos a desgarrar cualquier órgano que se creía absolutamente sano. Lograron elevarnos con “Monkey”, algo más épica e hipnótica, pero siempre con el sello distintivo de calidad e intimidad que les caracteriza. Saben jugar perfectamente entre las armonías y hacen suyo el “menos es más” en cada uno de sus temas. Fue un viaje entre la densa niebla y la belleza de un bosque otoñal. Más que notable velada.

Continuamos con una noche puramente jazzera de la mano de Till Bronner, y la Big Band de Koln que acompañaba a Chano Domínguez. Bronner hizo gala de la característica precisión alemana y ofreció un discurso de altos vuelos, elegante, propio de uno de los mejores trompetistas de la última década. Las conversaciones entre trompeta y saxo fueron antológicas.

Tras un round inicial sobresaliente llegó el turno de Chano Domínguez y la WWR. Fusión es la palabra que marcó el concierto. La del pianista español junto a la big band germana y una formación flamenca que puso la nota de color a la actuación. Ante todo, fue divertido ver la compenetración de los diversos miembros de la orquesta y la interpretación que hacían de las composiciones de Chano. Los asistentes se marcharon con una sonrisa tras escuchar buen jazz afrontado desde tantas perspectivas.

Cerramos nuestra selección de conciertos del festival nada menos que con John Grant, uno de los grandes personajes de 2013 gracias a su álbum “Pale Green Ghosts”. De voz implacable y crudas letras, demostró que tras “Queen of Denmark” es posible seguir viviendo y más importante aun, renovarse a través del uso de sintetizadores y la electrónica espacial del EBM.

Fue el perfecto colofón a un festival que crece a paso lento, pero que mantiene muy claras sus convicciones y la hoja de ruta que dispone. Los organizadores pueden estar muy contentos. No sólo realizan un festival con casi lleno en todos los conciertos, y por lo tanto, de presumible rentabilidad económica, sino que educan al publico de la Región de Murcia con propuestas sonoras hace años impensables. Gracias.

Foto: Adolfo Añino

 

 

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