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Crónica Azkena Rock Festival 2014

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TEMPESTAD DE LLUVIA Y ROCK EN LA EDICIÓN 2014 DEL AZKENA ROCK FESTIVAL 

Las cifras de asistencia facilitadas por la organización indican mayor asistencia la jornada del viernes (14000) frente a las casi 12000 del sábado. Lo cual denota el tirón de SCORPIONS frente al más equilibrado cartel de la segunda jornada. También evidenció la inconsistencia musical actual de los dos cabezas de cartel tan alejados estiísticamente (SCORPIONS y BLONDIE). La lluvia deslucía la jornada inicial y respetó la mayor parte de la última.

VIERNES 20

Llegamos a Vitoria con un calor sofocante e inusual, pero justo al dirigirnos al festival comenzó a nublarse y durante la primera actuación en la carpa del escenario 2 empezó a diluviar, lo que obligó a suspender las siguientes actuaciones previstas al aire libre de BOMBUS y BOURBON (estos últimos pudieron ser reubicados al final del segundo día pero los primeros ya no actuaron).

MONSTER TRUCK: De los canadienses solo pude ver los 20 minutos finales de los 30 asignados y dejaron buenas sensaciones, pero alejadas de las perspectivas que los llegaron a comparar con una de las sensaciones del año anterior (Sheeping Dogs). Mas escorados al hard rock setentero destacaron por la potencia vocal de John Harvey y los climax instrumentales de guitarra y órgano especialmente en el extenso tema Old Train, coreado por el público. La lluvia y el viento hicieron balancear peligrosamente la estructura de los focos pero ellos no se inmutaron. A seguir en salas.

HUDSON TAYLOR: El duo formado por los hermanos irlandeses parecía metido en calzador en la programación, ya que su folk pop (épico en ocasiones) desentonaba de los estilos predominantes. Al resguardo de la carpa gozaron de una asistencia que no lograron soñar, debido a la lluvia en el exterior. Con el agua encharcando el suelo y con tres acompañantes más, no lograron emocionar en un concierto plano, animado al final por los tonos festivos celtas del violín.

SEASICK STEVE: Cuando empezó en el escenario principal la lluvia había parado, pero tras un par de excelentes temas de blues pantanoso descargó con tal intensidad que hubo una estampida general para intentar protegerse en la carpa. Calado hasta los huesos volví al escenario principal en cuanto remitió algo, ya que era de los más apetecibles de la jornada. A sus 73 años con camisa a cuadros, gorra y luenga barba blanca, Seasick Steve llegó acompañado por un batería de similar aspecto y se bastaron para para recrear aromas de blues y boogie añejo con efluvios de John Lee Hooker, Bo Diddley y Muddy Waters con su artesanales guitarras y banjos. No hubo tregua y volvió a descargar de nuevo. Mala suerte, fue de lo más auténtico y estimulante del festival.

THE STRANGLERS: reciente su paso por la sala BARTS, en esta gira del 40 aniversario del grupo, reinterpretaron temas de épocas pretéritas, desde sus inicios más punk con No More Heroes y Toiler On The Sea (que sonaron al final de los 65 minutos en escena) a su época más soleada con Golden Brown, Skin Deep y Always the Sun. También versionaron All Day and All of the Night de The Kinks. Con solo dos miembros originales el bajista y cantante ocasional J.J.Burnel (cuyo profundo bajo es parte fundamental del sonido del grupo) y el teclista Dave Greensfield. Retirado Jet Black de las giras, le suple con solvencia otro batería, mientras que Baz Warne ejerce de cantante y guitarrista, desde que sustituyó años ha al añorado Hugh Cornwell.

SCORPIONS: Aproveché el inicio de los alemanes para acercarme al hotel y cambiarme. Ya con ropa seca y paraguas vi la parte final de su concierto bajo la lluvia. Conseguí ver desde la distancia el solo de batería con toques brasileiros, sus tics entre el hard rock y el heavy y sus interminables baladas AOR, coreadas por los fieles asistentes (entre los que no me cuento). Rudolf Schencker a la guitarra y Klaus Meine se mantienen al frente, aunque la voz de este último sufre para para llegar al tono requerido. Después de Big City Nights y ya en el bis: dos baladas Still Loving You y Wind Of Change, cierre con Rock Like a Hurricane (después de unos 105 minutos). Los fans que eran muchos se lo pasaron bien; para este cronista este era uno de los conciertos prescindibles, a pesar de ser cabezas de cartel.

TURBOWOLF: Bajo la carpa del segundo escenario el grupo de Bristol sonaron contundentes con un hard rock acelerado con aires punk que enardeció a los que aun resistían.

MARAH: Con Dave Bielanko al frente de una troupe folkie, destaco a la teclista Christine Smith y a Gus (niño rubio de unos 10 años) que le acompañó al violin y la guitarra con caja de puros, y también en sus incursiones bajo la lluvia en el foso que separaba las dos partes de la zona del público. Presentaban su Mountain Minstresly of Pennsylvania, basada en canciones de las montañas de Pensilvania y su puesta en escena es bastante distinta de su faceta rockera en especial cuando le acompañaba su hermano Serge. Hablando de hermanos, otro niño rubio hizo sus pinitos con la banda con la tabla de lavar, típica de Loiusiana. Interesante en cuanto a que es una vuelta de tuerca a su parte rockera, que ya defendieron en otra edición anterior.

UNIDA : John Garcia (ex Kyuss y Hermano ) volvía al festival después de cerrar una de las jornadas de 2011 con Kyuss Lives!,para cerrar en la carpa con UNIDA. En el grupo destaca el guitarrista de larga barba canosa con sonido stoner poderoso y la entonación de la voz de John me resultó más atractiva que en Hermano.

SABADO 21

DEAP VALLY /NIÑA COYOTE ETA CHICO TORNADO: Justo antes de entrar volvió a llover pero al empezar el dúo formado por Lindsey Troy a la guitarra y voz y Julie Edwards a la batería y voces, se calmó la tormenta y escampó. Algo debió afectar al grupo anterior en el escenario principal: El dúo vasco Niña Coyote eta Chico Tornado que sonaron contundentes y efectivos en la parte final cuando accedí al recinto.

DEAP VALLEY, a las que ya pudimos ver recientemente telonendo a Mumford &Sons, demostraron buenas maneras con su rock con influencias de White Stripes. Tuvieron problemas técnicos con los monitores de la guitarra pero un vez solucionados se resarcieron con un extenso blues psicodélico, en la que demostraron más versatilidad.

THE TEMPERANCE MOVEMENT: Ya en el escenario principal los británicos nos hicieron vibrar con su rock de ascendencia americana en la línea de Black Crowes, con un cantante con voz poderosa y rasposa. Muy interesantes.

THE STRYPES: Fueron una de las revelaciones del festival. Jovencísimos (en especial el bajista y el batería) los irlandeses recrearon con entusiasmo ritmos vintage en los que denotaban sus querencias por Dr.Feelgood, Howlin Wolf, Bo Diddley (de ambos versionaron un tema) y The Who. Destacables el armonicista y cantante Ross Farrelly y el guitarrista Josh McClorey, impecables en su liderazgo y destreza instrumental. Subiendo como la espuma.

VIOLENT FEMMES: En su formato clásico de trio en la mayor parte de su pase, recrearon por entero su álbum homónimo de debut de 1982. Con Gordon Gano a la voz y guitarra y Brian Ritchie al bajo pero sin Victor De Lorenzo sustituido a las baquetas por otro efectivo batería, su música quedó algo diluida en el escenario principal. Blister in The Sun y Gone Daddy Gone sonaron magnificas, pero se agradeció cuando se incorporaron más personas al escenario como un bajista para permitir a Ritchie lucirse con el xilofón y cuando entre la sección de viento soplaba el saxo Steve Mackay de The Stooges. Superior a su bolo en la edición de 2004 pero inferior a sus actuaciones en Razzmatazz 2 y Primavera Sound.

JOE BONAMASSA: Si en Violent Femmes se estaba bastante cómodo y sin estrecheces, la actuación de Joe Bonamassa en la carpa fue de las más concurridas del sábado. Más rockero de lo habitual, dio rienda suelta a su vena hard blues, con leves incursiones en el jazz. Seis extensos e intensos temas deleitaron a un público entregado.

BLONDIE: A pesar de ser cabezas de cartel, no actuaron más de 1 hora con un bis de 9 minutos y tuvieron serios problemas de sonorización en los 3 primeros temas en los que no se distinguía la voz de Deborah Harry ni la guitarra de Chris Stein. Hasta la organización llegó a pedir disculpas. A partir de Maria, coreada por el público más festivo, consiguió oírse a través de los micrófonos la ya deteriorada voz de Debbie y la guitarra de Chris. Interpretaron hits pretéritos como Call Me, Hanging on the Telephone y Dreaming en el bis, además de una versión de Fight For Your Right de Beastie Boys, pero sonaron descafeinadas, sin la energía de sus buenos tiempos (que lejos queda su debut entre nosotros en el Canet Rock).

WOLFMOTHER: Los australianos estan liderados por Andrew Stockdale (poderoso vocalista , emulo de Robert Plant, y guitarrista) ,único superviviente de la banda que pasó por Vitoria en la edición de 2006. Secundado por un bajista, teclista y un batería, arrasó en el escenario principal con su potente rock setentero durante unos 80 minutos, dejando exhausto a más de uno.

ROYAL THUNDER: En la carpa, el cuarteto de Atlanta sonó convincente con su hard rock con tintes psicodélicos y raíces blues, con la bajista y vocalista de voz desgarrada Mlny Parsons al frente.

KADAVAR: Si intensos fueron los dos grupos anteriores el trio berlinés dejó sin resuello a más de uno, con su rock pesado con influencias stoner y de Black Sabbath. Incansable el batería y el guitarrista y vocalista, meciendo sus melenas sin parar, dieron un concierto memorable. En otoño están de nuevo de gira por salas de la península.

Hubo un tercer escenario por la que pasaron grupos estatales pero el solape de horarios con los otros dos no me permitió disfrutarlos.

Foto The Strypes de www.rhythmandphotos.com

 

 

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