Publicidad

Atlas Sound + The Pains Of Being Pure At Heart, Heineken, Circo Price (18-11-09)

La segunda jornada del Heineken Greenspace en Madrid  presentaba un cartel de lujo y no cabe duda de que la gente tenía ganas de disfrutar en directo del proyecto en solitario de Bradford Cox y de una de las sensaciones del año (el recinto estaba casi lleno).


Pasadas las nueve de la noche salía el grandote Bradford acompañado de una guitarra, una armónica, unos cuantos sonidos pregrabados y un pedal  de loops que grababa y reproducía lo que tocaba en el momento. A pesar de este panorama (la gran mayoría de la gente esperaba que tocara con una banda), adaptó su música de forma brillante al formato acústico y nos dejó siete canciones de las que, curiosamente, brillaron más las que menos sonaban a Atlas Sound y Deerhunter. Aquellas canciones en las que eliminó los ruidos varios y se dedicó a cantar y a tocar su acústica y la armónica, fueron las que permitieron comprobar algo que ya sabíamos: a este chico le sobra talento y tiene una voz espléndida.

Por supuesto, se centró en su último álbum y, salvo dos canciones, todo lo que interpretó era del magnífico Logos; canciones como Sheila, Attic Lights o la propia Logos sonaron estupendamente en el formato acústico. Sin embargo, la joya del álbum –ese Walkabout que hace a pachas con Panda Bear–, quedó un poco deslucida entre ruidos y loops varios.

Aunque fue un buen concierto, nos quedamos con las ganas de verlo acompañado de una banda como Dios manda. A ver si se deja caer pronto por aquí con ese formato.

Pasadas las diez, salían al escenario del Circo Price The Pains Of Being Pure At Heart para presentar su impresionante álbum de debut. No nos esperábamos mucho después de haberlos visto en el pasado Primavera Sound y, aunque tocaron mejor que en el festival barcelonés, se les sigue viendo nerviosos y tímidos en el escenario. Parece que el éxito que están teniendo les viene un poco grande y, además, tienen un serio problema con Kip Berman porque no sabe cantar: desafina y mete unos gallos tremendos –para colmo, la voz estaba demasiado alta y se le notaba muy incómodo cada vez que se acercaba al micrófono–.

Por supuesto que no todo van a ser críticas, porque estos chicos tienen una facilidad tremenda para hacer preciosos himnos indie-pop, y hay que reconocer que nos ofrecieron prácticamente todo el material que tienen (de su álbum de debut solo se dejaron Contender). Así es imposible aburrirse en un concierto de estos chicos. Además, las canciones de su nuevo EP (Higher Than Stars o 103) y una canción nueva, sonaron fantásticamente.

También recuperaron un par de temas de sus viejos EPs –Doing All The Things That Wouldn't Make Your Parents Proud para abrir el concierto y The Pains Of Being Pure At Heart para cerrar la primera parte antes del bis–.

A pesar de los problemas de voz, de su timidez y de su falta de presencia en el escenario, no fue en absoluto un mal concierto; pero es obvio que les falta rodaje y empezar a soltarse un poco.

Antes de terminar esta crítica, no quiero olvidarme de felicitar al Circo Price. Ya era hora de que Madrid tuviera una sala en condiciones, con un excelente sonido (aunque un poco bajo) y una buena visibilidad. Además, no está permitido fumar (aunque siempre hay algún energúmeno que se pasa las normas por donde le conviene), y uno agradece enormemente poder llegar a casa sin apestar a tabaco.

 

 

Fotos: Adolfo Añino


[flickr set=72157622715812843]

 

 

To Top