Publicidad

Aphex Twin & Friends, Razzmatazz, Barcelona (11-12-2010)

aphexbcnlive

Nuevo capítulo en la celebración del décimo aniversario de la barcelonesa sala Razzmatazz. En esta ocasión la velada giraba en torno a la figura de uno de los grandes, si no el más respetado, artista de música electrónica de las últimas décadas: Richard D James. O más conocido por Aphex Twin.aphexbcnlive

Nuevo capítulo en la celebración del décimo aniversario de la barcelonesa sala Razzmatazz. En esta ocasión la velada giraba en torno a la figura de uno de los grandes, si no el más respetado, artista de música electrónica de las últimas décadas: Richard D James. O más conocido por Aphex Twin.


Más de cinco horas de una coctelera sónica que convirtieron a un abarrotadísimo Razzmatazz en una especie de Sónar en versión de bolsillo, con público entregado a todo un repertorio de música de baile. Y es que no venía solo, ya que como anticipo también le acompañaban Dj Rephlex, nombre artístico de Grant Wilson, cofundador junto a James del sello Rephlex, Luke Vibert también en versión dj y el directo de DMX Krew. Electro, techno, dub y drum’n’bass para que la gente ocupara su pequeña parcela, como buenamente podía, en echarse unos bailes. Y cuando el publico estaba totalmente entregado al drum’n’bass de Luke Vibert, empezó la clase maestra de Aphex Twin. Para calentar motores, su lado ambient acompañado de imágenes de verdes paisajes y acantilados. La máquina estaba engrasada. Los juegos de luces del escenario no dejaban que uno apartara la vista. Los láseres de colores (increíbles como el resto de la iluminación) empezaron a fulminar a la audiencia.

Y llegó Windowlicker y empezó la fiesta. La gente coreaba la melodía como si fuera un concierto de Arcade Fire (bueno, es cierto que allí se coreaba
más). A partir de ahí se apreció por qué está considerado todo un genio de la electrónica. Una sucesión sin cuartel de drum’n’bass, acid house (al más
puro estilo de las raves en las que solía actuar en su juventud), techno y sonidos abstractos. Proyecciones en las pantallas donde aparecía el propio
público mezclado con todo tipo de efectos de video e imágenes distorsionadas. Noventa minutos que parecieron nueve, cosa que no se suele decir con este tipo de actuaciones.

Y con el mismo sigilo con el que llegó al escenario, apuró el cigarrillo, se despidió del público y los que allí estábamos nos dimos cuenta que habíamos
estado en un gran concierto. O debería decir una gran fiesta.


Crónica Santander Music 2017

Santander, capital del indie. Así podríamos calificar al Santander Music Festival este año,... Leer más

Crónica del Cruïlla Barcelona Summer 2017

En su octava edición el Cruïlla Barcelona Summer 2017 que se celebra en el Fòrum de la... Leer más

Crónica doble del Mad Cool 2017

No solemos poner dos visiones de un mismo festival, pero creemos que las circunstancias que... Leer más

Ley de VIDA: Lo pequeño se hace grande

El Vida es un festival que triunfa porque la letra pequeña es lo más destacable del cartel.... Leer más

Sónar 2017: Nunca dejes de creer

Hace algunos años, concretamente a finales de 2012, los expertos en materia pronosticaban el... Leer más

Crónica del Primavera Sound 2017

Aquí tienes nuestra crónica de la pasada edición del Primavera Sound 2017 , festival que no... Leer más

Crónica del GetMAD! 2017

Los días 26 y 27 de mayo se celebró en Madrid la segunda edición de GetMad Festival , con una... Leer más

The Radio Dept. + El Perro del Mar, Joy Eslava, Madrid (31-05-2017)

Penúltimo concierto del Sound Isidro en la sala Joy Eslava. Y un doble cartel de grupos suecos... Leer más

To Top