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Antonio Arias, Sala El Sol, Madrid (27-03-2015)

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Súperbanda para un súpercosmos

Antonio Arias, al margen de liderar Lagartija Nick, una banda insignia en el rock de aquí, ha construido una destacada carrera en solitario con su pasión por el cosmos, la astronomía y los planetas. Venía a presentar su segundo y último disco en solitario  ‘Multiverso II: De la Soleá de la Ciencia a la Física de la Inmortalidad’. Y pese a que por alguna extraña razón, falló el público, no fue excusa para que la súper banda ofreciera un conciertazo de esos imprescindibles. Un tercio de aforo, de esos que no hacen justicia a la calidad y al nivelazo de lo expuesto en las tablas.

Y es que Antonio Arias tira por un estilo muy personal que recoge el rock más atmosférico y crepuscular (un space rock que casa a la perfección con el rollo conceptual de Multiverso), con matices flamencos. Y cuenta con una súper banda con músicos como los guitarristas Florent (Los Planetas) y Miguel Martín (Lori Meyers) junto a JJ Machuca (teclados) y Carlos García (batería). Y contar de invitados con Guillermo Galván (Vetusta Morla) y con Soleá Morente (cante en “A la materia” y “Carmenes”), es un lujazo. Todo ello aderezado por unas visuales cósmicas, de los cuerpos astrales más sorprendentes, con imágenes cedidas por  de los Institutos Astrofísicos de Sevilla o Tenerife entre otros. Una pasada de acompañamiento a unas canciones y unos textos que hablan de la vida en el cosmos, de la materia y la inmortalidad, del ser en el espacio sideral, de lo insignificantes que somos en el cosmos. Trascendencia y humildad. Humanidad y ontología. Nebulosas y cometas. Tiempo y existencia. Partículas, cuerpos o seres celestes. Inercia y trascendencia. Y entre el público músicos como Fino Oyonarte (Los Enemigos), Ana Curra (Parálisis Permanente) y Carlos Mianimal.

Recuperó de su primer disco ‘Multiverso’ (2009), canciones como “La derrota de Bill Gates”, “El ordenador simula el nacimiento de las estrellas” (con esas programaciones y esa batería tan cortante, tan batiente en tiempos de procesiones) o “Desde una estrella enana” (tan directa y adictiva en riffs y melodías), canciones que sentaron las bases de su sonido en solitario, tan Spiritualized, tan King Crimson pero a la española y con  sabor ‘granaino’. Todo a lo grande y con mayúsculas. Del EP de Los Evangelistas (Antonio Arias, Florent, Jota, Erik y Banin) Soleá interpretó su “No solo yo”. Gran voz que vibra a lo grande y nos recuerda la estela de su padre, un artista de los grandes. Antonio Arias, grande entre los grandes músicos con eñe. Arias tiene un sentir, un palpitar, un respirar y un sonar tan suyo. Con él la música trasciende la vida en nuestro planeta. Y todos a volar en un mundo de sensaciones.

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