Publicidad

Anni B Sweet, Sala OUIMAD, Madrid (11-11-2010)

annigivenchy

El idilio de Givenchy con la música indie continúa. La mítica firma de moda entró en el mundo de los perfumes hace 50 años de la mano de una de sus mejores clientas, Audrey Hepburn, y hoy se ha fijado en las jóvenes y guapas cantautoras del indie patrio, it girls en toda regla, para la promoción de sus fragancias. Si hace un año, y os lo contaba Indienauta, fue Russian Red la escogida para presentar el nuevo perfume para hombre Play, en esta ocasión Givenchy eligió para el lanzamiento de Play for Her, su versión femenina, a Anni B Sweet.


El formato es interesante: un concierto intimista y en exclusiva para poco más de un centenar de asistentes, entre prensa, blogs y ganadores de un sorteo de entradas. Un local fashion en el Palacio de los Deportes de Madrid, catering, copas, regalos… y la posibilidad de disfrutar de un concierto sin colas y aglomeraciones, cómodamente sentados a pie de escenario.

Acompañada de una banda compuesta por guitarra, bajo, batería y teclados, la malagueña Ana López desgranó el pasado jueves, a lo largo de una hora, los temas folk-pop que componen su primer y único trabajo discográfico hasta la fecha, Start, Restart, Undo, publicado en abril de 2009. Dejando a un lado las obvias, y en algunos momentos justificadas, comparaciones con Russian Red, Anni B Sweet es una cantante con una bonita voz, dulce y melancólica pero con fuerza y personalidad. En apenas dos años ha dado cerca de doscientos conciertos y eso se nota. Su directo gana enteros con respecto al álbum y los temas sonaron un poco más cañeros y movidos, con más garra, en un concierto en el que la calidad del sonido estuvo de su parte.

En los inicios del repertorio, dos de sus mayores éxitos, Motorway y Lalala y “una nueva, en castellano”, con el título de Cara B, en la que su voz adoptó un registro bastante diferente, más rasgado, recordando incluso a Tulsa. A continuación, Tumbado en mi moqueta azul, única canción en castellano del álbum y también la única no compuesta por ella misma. Tras A sarcastic hello, el corte que abre el disco, Oh I Oh Oh I y To roll Like a Ball, una canción que presentó como “la más bonita del repertorio”. Muy tímida, susurró: “si con ésta no os hago bailar…”. No hubo bailes, pero sí tarareos, con “una muy vieja y muy conocida”, su versión de la ochentera Take on me. Esa sí se la sabía el público, no sabemos muy bien si por la original de A-ha o por su éxito como banda sonora de un anuncio de las hamburguesas más célebres.

Anni
cerró con Shiny Days, ella sola en el escenario con su guitarra. Dejó para los bises dos temas lentos y melancólicos: Deepest hole, que sorprende a la mitad con un arranque guitarrero, y Mr. D, canto al desamor y las relaciones que se terminan. Para entonces, unas treinta personas continuábamos en nuestros asientos escuchando a Anni, y más del doble estaban ya al fondo del bar entregados a la barra libre y el cotorreo. Mucha “gente guapa”, que se suele decir, mucha chica con vestido de cóctel y mucha bloggera de moda fashionista, pero escaso ambientillo musical y desde luego poco o nada indie. También alguna cara conocida, como Marc Ros, el cantante de Sidonie, con el que Anni ha debido de hacer buenas migas tras grabar este verano juntos la versión de Se dejaba llevar por ti para el disco homenaje a Antonio Vega.

En resumen, una noche agradable en la que disfrutar sin prejuicios de los coqueteos del indie con la perfumería de lujo y en la que Anni B Sweet se lució en todos los aspectos: buena voz, simpatía y belleza a partes iguales. El año que viene ¿en quién pondrá sus ojos Givenchy? ¿Alondra?

[flickr set=72157625291481587]



To Top