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Viudas: Thriller de autor

Autor: | @JorgeABertran

Steve McQueen, autor de Shame (2011) y 12 años de esclavitud (2013) firma en Viudas una contundente muestra del potencial del cine de género.

Thriller y película de atracos, lo primero que hay que destacar es un elenco de actores de primera línea. Liam Neeson, Jon Bernthal y Manuel García Rulfo podrían ser los protagonistas de una película de acción que en realidad hemos visto cientos de veces, con su correspondiente derroche de testosterona. Pero atención, que viene un spoiler: estos mueren en los primeros minutos del metraje para dejar paso a las viudas del título, que se verán obligadas a demostrar que son -criminales- tan capaces como sus difuntos maridos. Estas viudas están interpretadas por un elenco femenino sólido y más interesante, por menos visto, que el masculino: Viola Davis, Michelle Rodriguez, Elizabeth Debicki, Cynthia Erivo y Carrie Coon.

Se puede decir que, en el fondo, nos cuentan la típica historia sobre dar un último golpe que asegure el retiro dorado. Pero eso sería quedarse muy cortos. Lo que hace destacar a este film por encima de otros es la densidad casi literaria del relato -que comprime los seis capítulos de una miniserie televisiva de Lynda La Plante, de 1983-. Cómo pocas veces he visto, la película crea un contexto económico, político y social para contar la vida de sus personajes. Esta cinta nos habla, como quizás lo hace cualquier film del género criminal, de poderosos y oprimidos. En definitiva, del capitalismo. Del sistema podrido de políticos corruptos, que se mezclan con pasmosa naturalidad con criminales. También nos hablan aquí de racismo, de injusticia social y de cómo todo tiene un precio: el sexo e incluso la fe religiosa. Eso sin contar varios apuntes feministas: Gillian Flyn, autora de Heridas abiertas, firma el guión. Este rico contexto incluye también personajes a los que dan vida Colin Farrell, Brian Tyree Henry, Daniel Kaluuya y un descomunal Robert Duvall. No se ven secundarios así en el cine actual: aquí tienen el espesor de un protagonista. Si tenemos en cuenta todo lo que se narra en esta película, sus dos horas y diez minutos de duración son un ejemplo de concreción y efectividad narrativa, posible por la dirección sobria, elegante y precisa de McQueen.

Por último, si hay que apreciar esta película es por su tono adulto, su forma de tratar al espectador como un ser inteligente, sin telegrafiar sus propuestas, ni sus mensajes, ni intentar sorprendernos con giros -que los hay-. Medida y profunda, Viudas me parece una de las mejores películas de la temporada.

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