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El reverendo: diario de un cura

Autor: | @JorgeABertran

Un remake de Diario de un cura rural (1951) de Robert Bresson, ejecutado por el guionista de Taxi Driver (1976) de Martin Scorsese. Esta es la mejor manera que se me ocurre para describir la sobresaliente El reverendo de Paul Schrader, nominada al mejor guión original en los Oscar.

Pocas veces una película plantea problemas reales en la pantalla. Problemas con los que podamos identificarnos, me atrevo a decir, universalmente. Aquí no hay una historia de amor, ni de venganza, ni de superación, sino simplemente, la constatación de la desdicha. Angustia vital. La desorientación existencial, la falta de fe, el peso de una culpa, pero también el miedo ante la enfermedad y la muerte, o ante la inevitable degradación ecológica del planeta, que nos llevará a la aniquilación. Esos temores reales atenazan al protagonista, un Ethan Hawke muy capaz de interpretar personajes atormentados. La película está contada con la sabiduría narrativa de un maestro del cine, con una sencillez eficaz, que elimina todo lo superfluo en un ejercicio de austeridad que remite al mencionado Bresson. Conforme el protagonista experimenta su personal descenso a los infiernos, el film adquiere un tono sórdido que trae a la memoria el de Travis Bickle (Robert De Niro). De alguna forma, Schrader ya no necesita de las cochambrosas calles del Nueva York de los 70, ni presentarnos a chulos y prostitutas, para contarnos una historia sobre degradación moral, hipocresía y falta de solidaridad con los desdichados. Los políticos de Taxi Driver son sustituidos por empresarios sin escrúpulos a los que les importa un carajo el planeta. Un sacerdote reemplaza al taxista como confesor de pecadores; los traumas de una lejana guerra siguen presentes en la historia de Estados Unidos, antes Vietnam, ahora Irak. Schrader actualiza las preocupaciones de Taxi Driver, y añade la responsabilidad de traer hijos al mundo.

A pesar de los 42 años que separan ambas películas, como dice el reverendo Toller, el vacío que se siente al despertar por la noche en la oscuridad total, siempre será el mismo.

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