Publicidad

disco

Kurt Vile, “Bottle It In” (Matador Records, 2018)

Hasta ahora, Kurt Vile siempre ha salido airoso de sus lanzamientos musicales, en los cuales ha ido repitiendo su fórmula con bastante acierto y talento. Bordeando esa fina línea que hay entre el aburrimiento y la genialidad, nos ha dejado algunos trabajos sobresalientes, pero estaba claro que, tarde o temprano, tenía que llegar el día (o el disco) en el que esa fórmula le dejará de funcionar. Y bueno, al menos ha durado siete álbumes, si contamos su colaboración con Courtney Barnett, claro.

Leer más

disco

John Grant, “Love Is Magic” (PIAS, 2018)

Dice el propio John Grant que “el amor es un espectáculo de mierda y que no todo son arco iris y chupa chups, pero que, a pesar de todo, sigue siendo mágico”. Quizá, por eso, ha llamado a su cuarto trabajo “Love Is Magic”, porque es un álbum de contradicciones. Lo nuevo del artista norteamericano refleja buena parte de la mierda que hay en el mundo actual, y en él encontramos referencias a Trump, al ISIS, a Chelsea Mannig, a la depresión, al machismo y a cientos de cosas más (incluso a los pijos). Lo bueno es que él le pone bastante sentido del humor, y nos entrega diez canciones donde el buen rollo está a la orden del día y no hay espacio para la tristeza.

Leer más

disco

Lala Lala, “The Lamb” (Hardly Art, 2018)

No nos la vamos a dar de listos y vamos a decir que estábamos esperando el segundo trabajo de Lala Lala como agua de mayo, porque hasta hace unos meses no teníamos ni idea de quienes eran. Aunque, mejor dicho, de quién es, porque estamos ante el proyecto de Lillie West, una chica de Chicago que nos ha conquistado con su indie-rock algo esquivo, pero totalmente efectivo. Y es que, así es como tiene que sonar el indie-rock en 2018. La música de Lala Lala no está falta de guitarras, todo lo contrario, son las protagonistas, pero hay otros ingredientes, como los teclados, las cajas de ritmos o los saxos, que le dan otro empaque a su indie-rock de sabor noventero.

Leer más

cine

La sombra de la ley: cine espectáculo

La sombra de la ley recuerda, para bien, aquellos espaghetti western que en los años sesenta se apropiaban de los códigos de un género clásico del cine americano para contar una historia entretenida, sí, pero con trasfondo político. Pensemos en Yo soy la revolución (1967). Esta ambiciosa superproducción dirigida por Dani de la Torre utiliza las formas del cine de gángsters -creo que mira sobre todo hacia Los Intocables de Elliot Ness (1987) y muy especialmente a Érase una vez en América (1984) de Sergio Leone- para contar una historia con mucha acción, insertada en un contexto político, la Barcelona de los años 20, convulsa por los movimientos anarquistas, obreros y feministas, enfrentados a la corrupción, a la represión policial y militar, y a la sombra del fascismo que estaba por llegar. Un contexto histórico que aspira a encontrar un eco en los hechos políticos que vivimos hoy.

Leer más
To Top